Mayte Martín

Bueno, es algo que muchos ya sabemos. No sólo la hay, sino que es rica y variada en fórmulas y propuestas. Es precisamente a lo que nos referimos, entre otras muchas cosas, cuando hablemos de cambio en el modelo de negocio y de derechos de autor. Pero siempre resulta interesante observar cómo son los propios músicos los que dan un paso hacia adelante al margen de esa industria anquilosada y ciega, abriendo caminos hacia la sensatez y, no menos importante, hacia la enorme libertad que brinda la relación directa con el público, sin imposiciones, sin abusos contractuales, sin intermediarios.

Es el caso de la cantaora Mayte Martín, que ha decidido prescindir del ‘stablishment‘ para producir directamente su próximo disco a través de una fórmula de crowdfounding, estableciendo el coste de la producción en 27.000 euros y abriendo la financiación directa a sus seguidores en su web oficial hasta completar el montante, a cambio de aparecer en los créditos del disco y, lógicamente, poder descargárselo una vez vea la luz.

No me ha gustado nunca lo que ha pasado con mis discos, muy difíciles siempre de encontrar. No es fácil y es verdad que me da cierto vértigo porque siempre es mejor tener a alguien a quien echarle la culpa y aunque me quedo expuestísima esto es lo que quiero hacer”, declara.

El impulso se lo han dado en este último año sus más de 3.000 seguidores en redes sociales como Facebook o Twitter, que la animan cada día, “con sus inputs directísimos”, a seguir por el camino que se ha trazado, reflejo de su forma de entender el arte”.

Nótese que en esta ocasión no estamos hablando de copyleft, P2P ni cultura libre. Hablamos simplemente de esa relación directa creador-usuario que defendemos frente a los excesos de industria y gestoras de derechos que perjudican a aquellos casi por igual. Y a todo esto, ¿a qué se dedica el ‘stablishment’? A chorradas.