Titular de abc.es sobre una posible ley para Google en Francia

Pocas veces he visto tan bien condensado en titular y subtítulo o sumario la esencia de la polémica entre editores de periódicos y Google, y la habitual torpe intervención de los gobiernos, siempre en la línea de tomar partido por una de las partes, la que entiende que más beneficios puede reportarle, es decir la de los medios patrios de comunicación.

Y lo hace en una sucesión lógica bien elocuente: a) amago de ley, b) porque los editores lo piden, c) Google se planta.

Aunque, si de resaltar la relevancia de cada uno de los ítems se trata, yo cambiaría el orden:

Titular: Google amenaza con no redireccionar en sus búsquedas a los medios galos

Subtítulo 1: La prensa francesa desea que el buscador pague un impuesto para compensar a los editores

Subtítulo 2: Hollande baraja crear una ley que obligue a Google a pagar a los editores

Pues no cabe duda de que si Google lleva a efecto la amenaza, éste sería realmente el notición y, tanto los periódicos digitales –por su errónea estrategia–, y el Gobierno francés –por su torpe intervencionismo–, los grandes perdedores en esta batalla donde el exceso de codicia y la miopía empresarial predominan sobre el sentido común.

Ni Google le está ‘robando’ nada a los medios ni éstos pierden nada con Google. Más bien al contrario, se benefician del tráfico generado por un buscador que les otorga relevancia frente al resto de publicaciones de la Red (base de la oferta-demanda en el campo publicitario, que es de lo que realmente viven).

El negocio de Google no está montado sobre los contenidos de los periódicos, sino sobre la indexación de la Red en su conjunto y, si los medios no existieran, podríamos convenir que Google tendría un modelo y un éxito similares. Google News es sólo una parte de su oferta. Mientras que, por el contrario, si Google no existiera, no redireccionara o, en plan más duro, obviara la indexación de los medios, éstos sí tendrían un grave problema.

Los medios harían bien en profundizar en el desarrollo de su propio modelo de negocio, en las auténticas causas de sus males y en soluciones de rentabilidad imaginativas que aprovechen el potencial que les ofrecen Google y el resto de herramientas y recursos de la Red, y dejarse de disputas estériles que, además, si realmente atentan contra algo es contra su propia pervivencia.

Y los gobiernos… Los gobiernos deberían intervenir para ayudar al desarrollo de la economía potenciando la incorporación y máximo aprovechamiento de las nuevas tecnologías, estableciendo normas abiertas que permitan avanzar pero, en ningún caso, retroceder. O directamente no intervenir, si no es para ofrecer soluciones mínimamente presentables. Porque la intromisión política en según que batallas, como la palabra, mejor evitarla si no mejora el silencio 😉