Portada de 'Actúa'

Tenía pendiente desde hace tiempo la reseña de este libro, se lo debía a Rosa María, pero me lo debía sobre todo a mí mismo. Así que me ha parecido oportuno hacerlo dentra de esta serie que dedico a visiones alternativas a la doctrina político-económica imperante y hacerlo compartiendo las recetas que el doctor en Economía Albert Recio propone para salir de la crisis que padecemos sin la desintegración de la cohesión social y de los derechos que tanto nos ha costado conquistar.

Se trata de ‘Actúa‘, una obra coral en la que 14 autores (Federico Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón, Ignacio Escolar, Carlos Berzosa, la propia Rosa María Artal, el citado Albert Recio, Àngels Martínez i Castells, Javier Pérez de Albéniz, Juantxo López de Uralde, Esther Samper, Sergio Pérez Acebrón, Lourdes Lucía, Sofía de Roa y Juan Luis Sánchez) diseccionan la realidad española del momento, siempre desde una óptica social, aportando datos del máximo interés para comprender lo que en periodismo denominamos las 5 W a través de 12 capítulos temáticos centrados en temas como la educación, la justicia, el periodismo, la ciencia, la economía, la sanidad, el desarrollo sostenible o los movimientos ciudadanos, entre otros. Y, lo más importante, aportando vías alternativas de superación.

El pasaje que les dejo a continuación pertenece al capítulo ‘Campeones del paro y la precariedad’, en el que Recio aborda el problema del desempleo, poniendo en evidencia los graves errores de medidas con la Reforma Laboral y apunta algunos puntos clave que coadyuvarían a la solución de, con toda seguridad, la peor lacra social de nuestra era:

a) En primer lugar, se requiere un cambio en la estructura productiva tanto para salir de la trampa que nos ha generado el monocultivo de la constucción como para afrontar las exigencias de la crisis ambiental (basta pensar en términos convencionales para entenderlo: si el precio del petróleo sigue aumentando, nuestro modelo entrará en nuevos y graves problemas; no queda otra que pensar en una seria transición energética). Hay que exigir políticas orientadas a cambiar la estructura de la producción, lo que exige inversiones, políticas públicas, políticas de formación profesional adecuadas.

b) En segundo lugar, seguimos teniendo un sector público empequeñecido, en especial en todo lo relativo a educación, sanidad, servicios sociales, et. Ampliar el sector público genera empleo y bienestar social. Pero hay que financiarlo adecuadamente, lo que exige una reforma fiscal progresiva que dote de financiación adecuada y reduzca la enorme inequidad fiscal. Y, como es bien sabido, debe lucharse contra la enorme bolsa de fraude fiscal. A corto plazo es inevitable un déficit fiscal; su ajuste debe ser acompasado con las reformas fiscales.

c) Mientras no haya empleo para todo el mundo deben promoverse políticas de garantía de rentas que permitan a la gente subsistir. El desempleo es involuntario. Financiar a quienes no tienen ingresos tiene, además, de un efecto directo sobre sus condiciones de vida, el indirecto de generar actividad y empleo.

d) Hay que mejorar la distribución de la renta, no sólo beneficiando a los grupos con bajos ingresos, sino también acotando los altos, algo que puede conseguirse combinando un buen modelo de negociación colectiva, medidas de control de rentas y un sistema fiscal adecuado.

e) Debe regularse y reducirse el peso del sistema financiero. Sobre todo para dejar de promover el capitalismo de casino y la inestabilidad intrínseca que lleva aparejada. El ajuste de la deuda financiera debe recaer en sus beneficiarios, no en el conjunto de la sociedad.

f) Las reformas en el mercado laboral deben ir orientadas a garantizar un empleo aceptable a todo el mundo. Ello requiere modelos de negociación colectiva inclusivos y generales, políticas de formación y reconocimiento profesional, la reordenación del tiempo de trabajo para adecuar la actividad laboral al ciclo vital, la extensión de la participación de las personas asalariadas en la gestión económica y la promoción de modelos cooperativos.

g) Hay que eliminar las ignominiosas desigualdades entre hombres y mujeres, lo que exige articular de forma diferente la relación entre la vida laboral en el mercado y la actividad laboral doméstica y extramercantil.

h) Estas propuestas requieren una intervención en planos diversos. Muchas de las políticas actuales vienen impuestas desde la Unión Europea y otros organismos. Son imposiciones externas antes las que hay que negociar. Y exigir a nuestros gobernantes que peleen por cambiar unas lógicas que han demostrado ser criminales”.