Imagen del disco solar tomada por el satélite Proba-2 de la ESA

Fascinante esta composición de imágenes tomadas desde diversas localizaciones, desde la propia Tierra y desde los satélites Proba-2 y SOHO, en el transcurso del eclipse total de Sol que tuvo lugar el pasado mes de noviembre, y que hoy ha dado a conocer la Agencia Espacial Europea (ESA).

Un trabajo que, al margen del impacto estético que pueda provocar, tiene como objetivo el estudio de “la relación entre la atmósfera solar, visible únicamente durante los eclipses totales, las manchas solares y el entorno de nuestra estrella”.

Tal y como explica la propia ESA:

La colorida ‘pupila’ de esta composición se corresponde con la imagen del disco solar tomada por el satélite Proba-2 de la ESA mientras se producía el eclipse.

Esta imagen fue generada por el instrumento SWAP de Proba-2, que estudia el Sol en la banda de la luz ultravioleta. El falso color representa la intensidad de las distintas regiones activas.

Las zonas representadas en azul oscuro son manchas solares, rodeadas por líneas de campo magnético que forman grandes arcos sobre la superficie del Sol. Las manchas solares están relacionadas con las erupciones solares y con las eyecciones de masa coronal, que en ocasiones se pueden dirigir hacia la Tierra.

El ‘iris’ azul es una composición de cientos de imágenes en luz blanca tomadas desde el norte de Australia durante los dos minutos de la fase de totalidad del eclipse del 13 de noviembre.

(…)

Se puede ver claramente cómo los bucles y ‘penachos’ de líneas de campo magnético pasan de las imágenes en luz blanca a la fotografía de gran angular tomada por el satélite ESA/NASA SOHO, a medida que el viento solar arrastraba estas estructuras hacia el espacio exterior”.

¿Estaría pensando Alan Parsons en algo parecido a esto cuando compuso su ‘Eye in the sky‘? Es evidente que no, pero le vendría como anillo al dedo 😉