'Orion over El Castillo', de Stéphane Guisard

Muy, pero muy acertados estuvieron ayer los responsables de la APOD de la Nasa al seleccionar como ‘foto del día’ esta espectacular fotografía del solsticio de invierno, con la constelación de Orión como protagonista, sobre El Castillo, la pirámide central de Chichén Itzá, uno de los más importantes centros mayas en la península del Yucatán.

Lejos de predecir el fin del mundo, los mayas se centraron en analizarlo y explicarlo a su manera, de embellecerlo, interpretarlo y dejarnos a las futuras generaciones un legado ciertamente inmortal. Esta imagen de Stéphane Guisard destierra, por sí sola, toda la palabrería y papanatadas acerca de la supuesta ‘profecía maya‘, y nos reconcilia con las auténticas aportaciones de esta civilización, cuyos descendientes, por cierto, sí que viven un ‘apocalipsis cotidiano‘:

También conocido como el Templo de Kukulkán, se encuentra a 30 metros de altura y tiene 55 metros de ancho en la base. Construida como una serie de terrazas cuadradas entre los siglos IX y XII, la estructura puede ser utilizada como un calendario, y se caracteriza por las alineaciones astronómicas. De hecho, los mayas eran astrónomos consumados y matemáticos, utilizando con precisión los movimientos cíclicos de las estrellas, el Sol, la Luna y los planetas para medir el tiempo y construir calendarios. Mirando a través de las nubes de este cielo nocturno, las estrellas de la moderna constelación de Orión ‘el Cazador’ parecen dibujar una tortuga sobre el cielo maya. Tak sáamal“.

¿Fin de qué…? ¡Hasta mañana! 😉