No soy nada original si digo que la economía ha marcado el año que está a punto de abandonarnos. Este año, el anterior y el siguiente. La crisis mundial, con especial incidencia en Europa, y muy especialmente sus causas y las medidas que se están adoptando supuestamente para superarla han marcado todos y cada uno de los 365 días de los 366 de 2012 que hemos vivido hasta hoy. Y así continuará por mucho tiempo.

La riqueza se acumula cada vez en menos manos y la pobreza se generaliza. Y las recetas que se están aplicando, lejos de variar esta tendencia, la agravan aún más, bajo máximas más que cuestionables que, en líneas generales, promueven la protección de los sectores más pudientes frente a los más débiles –los bancos frente a los servicios públicos, el defraudador fiscal frente al contribuyente de a pie, los intereses de las grandes compañías frente a los del ciudadano, la privatización frente a las garantías sociales…– al socaire de la más que discutible teoría de que sólo aquellos podrán sacarnos del atolladero.

Fotograma de la charla de Nick Hanauer en el TED

Por eso, me ha parecido oportuno despedir esta pequeña serie que he dedicado durante este año a algunas visiones críticas o alternativas al pensamiento único ultraliberal recordando este vídeo que corrió como la pólvora por Internet hace ya unos meses y que adquiere mayor relevancia por el hecho de que el análisis no proviene de ningún sospechoso habitual (activista, sindicalista, político de izquierdas, perrofaluta…), sino de un gran capitalista, Nick Hanauer, que en esta charla del TED ponía en evidencia el mito del rico como creador de empleo.

No te pierdas el vídeo, subtitulado al español, porque no tiene desperdicio. Una charla polémica, pero que en realidad viene a confirmar una verdad esencial: si la gente no tiene dinero para consumir ni habrá consumo ni se creará empleo. Es la gente que consume la que genera puestos de trabajo gracias a su demanda. La acumulación de la riqueza en pocas manos no salvará al capital, será su fin. Una idea básica que, sorprendentemente, es ignorada por aquellos que dicen guiarnos hacia la luz de la recuperación al final de este túnel.

Agradezco a Todas haberme recordado el vídeo estos días porque no me habría perdonado dejarlo fuera de la colección. Otra economía es posible, desde luego, siempre y cuando prime el interés general frente al particular.