exgae

La SGAE ha remitido a EXGAE un ‘cese y desista’ en formato de burofax (PDF), un documento en el que se le pide amablemente que desaparezca del mapa o se atenga a las consecuencias de un “procedimiento judicial”. El texto viene rubricado por la firma de abogados Lehman & Cabaleiro y les aseguro que no tiene desperdicio. Da la impresión de que a la SGAE se la han vuelto a colar aquellos que viven del gatillo fácil o que ella misma ha perdido definitivamente el sentido de la realidad en la que se mueve. Porque una simple lectura del documento deja a las claras que siguen sin entender nada de nada.

Los argumentos que se recogen en el texto se pueden dividir en dos claros bloques: a) el surrealista y b) el indocumentado. En el primero nos encontramos con un análisis fonético-semántico del término EXGAE, con perlas como la siguiente:

Desde un punto de vista fonético, la variación [SGAE-EXGAE] supone quedarse en la máxima cercanía posible, pues la sutil variación consiste en anteponer a la consonante fricativa alveolar sorda /s/ la oclusiva velar sorda /k/. Esto por sí mismo evidencia la inequívoca voluntad de traer a la mente del público objetivo la imagen de mi demandante”

Im-presionante.

Y en el segundo, afirmaciones como ésta:

La página web a través de la cual ofrece sus servicios esas asociación hace constantes e inaceptables referencias a la SGAE (…) que seguirían constituyendo de manera autónoma un comportamiento de competencia desleal incluso si la denominación fuese distinta a “EXGAE”

No sé dónde se habrán documentado estos abogados ni con qué lentes han examinado la web en cuestión, porque más allá de este o aquel análisis lingüístico, siempre de agradecer por otro lado, o del mejor o peor concepto de ‘competencia’ que puedan manejar, bastaba con leerse el ‘Acerca de‘ en la propia página para conocer a ciencia cierta en qué terreno se mueven: ni consonante fricativa alveolar sorda ni oclusiva velar ídem ni competencia ni desleal… ¡demonios!, convénzanse: EXGAE es un movimiento ciudadano claramente antepuesto a los abusos de la SGAE y cualquier otro abuso en el ámbito de los derechos de autor:

EXGAE es una plataforma sin ánimo de lucro. Nace del deseo de un grupo de asociaciones e individuos de poner en común y a disposición de quienes las necesiten herramientas para defenderse de los abusos de aquella parte de las industrias culturales que intentan por todos los medios impedir la transición a la era digital, natural e inevitable a día de hoy. EXGAE fomenta con la práctica la normalización de los nuevos modos de crear, entender y producir. EXGAE dialoga y trabaja con todo el mundo y cree firmemente que los antiguos modelos culturales tienen que poder convivir con los nuevos sin que los primeros intenten poner trabas desleales a los segundo. Y esto para el bien de artistas, ciudadanos y emprendedores culturales”.

Nada complicado de entender. Por tanto, reclamarle el fin del uso del término EXGAE, de la mención del término SGAE y de la titularidad del dominio exgae.net parece más un ataque a la libertad de expresión, pensamiento y opinión que un asunto de marcas, patentes y competencias desleales. En definitiva, una nueva vuelta de tuerca en la estrategia censora de la tristemente famosa gestora de derechos de autor.

EXGAE no ha tardado en responder, también ‘onda burofax’ con un texto que reproduzco íntegro a continuación:

Muy Sres. míos:

Les remitimos la presente como Asociación Cultural Conservas, destinataria del burofax que ustedes nos enviaron con fecha 2 de agosto de 2010 y que brevemente contestamos de forma preliminar el pasado 12 de agosto, en calidad de portavoz de la comunidad de personas y entidades que conforman el colectivo EXGAE, puesto que, como claramente se comenta en nuestra página web (http://exgae.net/asesoria/quienes-somos), la iniciativa EXGAE es obra de numerosas personas y no sólo de la Asociación que recibió el meritado burofax.

De cualquier forma, consideramos conveniente comunicarle que ni esta asociación ni el colectivo EXGAE presta servicio alguno por lo que malamente podrá contravenir la normativa que usted indica.

Por otro lado, ustedes indican la existencia de “múltiples referencias denigratorias … e inaceptables.. y.. actos… atentatorios contra la reputación de SGAE” sin que se concrete una sola referencia o acto, por lo que, realmente, no sabemos qué referencias concretas y actos singulares entran dentro de las categorías de denigratoria, inaceptable y/o atentatoria contra la reputación de su cliente. Nótese, además, que la página web de EXGAE es una página en continua mutación por la naturaleza misma de su funcionamiento catalizador, ampliamente explicado en el mismo portal.

De esta forma, no cabe acceder por lo tanto a las peticiones con las que finaliza su misiva, entre otras cosas, porque algunas de ellas son de imposible cumplimiento, sin que nos deje de sorprender que ustedes afirmen que su cliente concurra en los mercados de, “a título meramente enunciativo, servicios de asesoramiento jurídico, asesoramiento artístico y los diseños gráficos para impresión de cartelería”.

De lo contrario, de tratarse de un tema de libertad de pensamiento y opinión, estamos dispuestos a llegar al Tribunal de Estrasburgo, si es necesario.

Sin otro particular, les saluda atentamente,”

Más claro, agua, aunque sinceramente no sé si llegarán a entenderlo en toda su integridad, por lo que igual estamos a las puertas de un simpático culebrón postverano. Esperaremos a ver. ¿Por qué cuándo veo estas cosas se me vienen a la mente Buenafuente-Cruz y Raya y su genial imitación de Robert de Niro? ¿Recuerdan? Abogador, ¿abogador?, abogadooor…



Actualización (09 sep – 09.08 h):
EXGAE me comunica que ha decidido efectuar algunos cambios en el burofax remitido a la SGAE. Te dejo el texto definitivo:

“En Barcelona, a 8 de septiembre de 2010

Muy Sres. míos:

Les remitimos la presente como Asociación Cultural Conservas, destinataria del burofax que ustedes nos enviaron con fecha 2 de agosto de 2010 y que brevemente contestamos de forma preliminar el pasado 12 de agosto, en calidad de portavoz de la comunidad de personas y entidades que conforman el colectivo EXGAE, puesto que, como claramente se comenta en nuestra página web (http://exgae.net/asesoria/quienes-somos), la iniciativa EXGAE es obra de numerosas personas y no sólo de la Asociación que recibió el meritado burofax.

De cualquier forma, consideramos conveniente comunicarle que ni esta asociación, ni el colectivo EXGAE presta ninguno de los servicios que ustedes mencionan, por lo que difícilmente podrá contravenir la normativa que ustedes indican.

Por otro lado, ustedes indican la existencia de “múltiples referencias denigratorias … e inaceptables.. y.. actos… atentatorios contra la reputación de SGAE” sin que se concrete una sola referencia o acto, por lo que, realmente, no sabemos qué referencias concretas y actos singulares entran dentro de las categorías de denigratoria, inaceptable y/o atentatoria contra la reputación de su cliente. De todas formas si consideran oportuno proporcionarnos las referencias depositado ante el Ilustre notario de Madrid D. Miguel Yuste Rojas (al número 608 de su protocolo), tal y como indican en su burofax, la tomaremos en la debida consideración. Nótese, además, que la página web de EXGAE, al ser un gestor de contenido dinámico y de edición colaborativa, es un espacio en continua mutación que incorpora constantemente mejoras a medidas que van surgiendo.

Así pues, no cabe acceder por lo tanto a las peticiones con las que finaliza su misiva, entre otras razones, porque algunas de ellas son de imposible cumplimiento, sin que nos deje de sorprender que ustedes afirmen que su cliente concurra en los mercados de “a título meramente enunciativo, servicios de asesoramiento jurídico, asesoramiento artístico y los diseños gráficos para impresión de cartelería”.

De lo contrario, al tratarse de un tema de libertad de pensamiento y opinión, estamos dispuestos a llegar al Tribunal de Estrasburgo, si fuera necesario.

Sin otro particular, les saludamos atentamente,

Conservas”