Cuánto de condición humana y de sentimiento puede haber en la tecnología? ¿Y en un robot? ¿Podrán llegar a sentir algún día como nosotros? ¿Podrán establecer con nosotros algún tipo de relación emocional? Filósofos, científicos, literatos, cineastas… han explorado una vía en la que el cyborg ocupa un lugar de referencia: la perfecta fusión de lo mejor del ser humano con el mejor producto de su inteligencia. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Este corto, elaborado por estudiantes de la Universidad Estatal de San José bajo la dirección de Kimberly Knoll (EEUU) y Yunghan Chang (Taiwan), incide en la exploración de ese anhelo que se mueve entre el lirismo y la ciencia, en un trabajo que me ha encantado y que podríamos introducir así:

Algún momento en el futuro. Los robots se han convertido en una casta de indeseables para una sociedad que apenas si parece haber evolucionado desde nuestros días. Al igual que hoy se juzga y se persigue a ciertos grupos raciales, sexuales o ideológicos marcados por los prejuicios, los robots se encuentran cada vez más marginados y son cada vez más odiados por unos seres humanos que achacan a todas las máquinas inteligentes los delitos y crímenes perpetrados por algunas de ellas. Obligados a vivir en una suerte de clandestinidad, malviven en lo más recóndito de pueblos y ciudades. El apoyo a la iniciativa ‘No robots’ se extiende por la población como una epidemia. Esta es la historia de un hombre y de un androide en un tiempo convulso…”

Vía: Metafilter