Informe Anual de Reporteros sin Fronteras 2012

Realmente terribles y preocupantes los datos que aporta el Informe Anual de Reporteros sin Fronteras relativo a 2012, un informe que vuelve a poner en evidencia, según la propia organización, que “los mayores enemigos de la libertad de información son también los mayores enemigos de la democracia”. Enemigos entre los que incluyen no sólo a los dictadores, sino a terroristas de todo signo, nacrotraficantes y políticos corruptos:

Noventa periodistas y 48 internautas asesinados, casi 300 encarcelados, cientos de detenciones, exilios, docenas de ataques y asaltos a informadores y medios de comunicación, y nuevas amenazas y censuras para la libertad de información en el mundo, son los datos recogidos en el Informe de la Libertad de prensa 2012, de Reporteros Sin Fronteras, en más de un centenar de países. Un balance siniestro en el que ha resultado ser el peor de los últimos 17 años, desde que, en 1995, se inició la recogida de esta información”.

Pero advierte también RSF de otras amenazas, las que cobran cada vez más fuerza en los países occidentales, incluidos los de la Unión Europea, con un incremento del control y la persecución de periodistas y medios… y, tal y como todo internauta activo sabe, “la censura y obstáculos, en aumento, para la información en Internet”.

Y el contador de 2013 ya está en marcha:

Barómetro 2013 de RSF

Para España, el informe recoge cinco casos destacados: la imputación de Pilar Velasco, las reformas del Partido Popular en RTVE, el movimiento protransparencia, la condena a Marta Sibina y Albano Dante, periodistas y editores de la revista catalana Cafeambllet, y el intento del Gobierno de restringir la grabación de actuaciones de las fuerzas de seguridad:

En octubre, el ministro del Interior anunció que estudiaba una reforma de la ley de seguridad pública que contempla la posibilidad de prohibir la captación, reproducción y el tratamiento de imágenes y sonidos que conciernan a las fuerzas del orden público en el ejercicio de sus funciones, si esto pusiera en peligro su vida o comprometiese las operaciones en curso. RSF se opuso a este proyecto de reforma de la legislación y exigió que el Ministerio del Interior abandonase todo intento de mermar el derecho legítimo de los medios de comunicación o de los ciudadanos a cubrir los acontecimientos que tengan lugar en la vía pública y que son de interés público”.

Y yo, que sigo reclamando sin éxito la inclusión de la Ley Sinde-Wert