Me encanta este nuevo dispositivo a los que sus creadores han llamado Tropism Well (‘pozo trópico’, o algo así -gracias, @gt7h1-), y que viene a ser un surtidor de agua potable o fuente que es capaz de detectar la presencia del ser humano, inclinar su brazo de manera gentil y llenarle el vaso de forma automática, en una secuencia prácticamente calcada del movimiento permanente de la planta del que toma nombre.

Tropism Well: una fuente de agua muy 2.0

A través de la síntesis entre naturaleza y tecnología, estas estructuras exploran las relaciones que tenemos con los objetos y los espacios que nos rodean a diario. La simple conexión gestual simple crea un momento estimulante y simbólico.

El Tropism Well utiliza las leyes naturales de la física para funcionar. Una vez que te ha visto, el suave movimiento de inclinación se produce con solo bombear el agua hacia arriba o hacia abajo en el interior del tallo (brazo)”.

Sus propietarios, el equipo de Poietic Studio, piensan instalar dispositivos en ferias y festivales, al tiempo que mantienen conversaciones para intentar que el Tropism Well pueda reemplazar algunas de las fuentes convencionales que existen en los espacios públicos. Tienen mi voto desde ya 😉

Vía: The Presurfer