No doy crédito a este suceso acaecido en YouTube y que he podido leer, tanto en Boing Boing, como en Slashdot: un chico, eeplox, cuelga un vídeo de una salida suya al campo. Como pueden ver arriba, en las imágenes aparecen él, el campo y las distintas hierbas y frutos que recoge para hacerse una ensalada. El audio de fondo está compuesto por su propia voz y sonidos naturales… del campo (pajarillos, el roce del viento en las hojas y ramas, las pisadas…).

Pues bien, Google (YouTube) atiende una reclamación formulada por una empresa denominada Rumblefish (al parecer especializada en este tipo de reclamaciones en YouTube)… por violación de copyright musical (!!??)… y va e inserta publicidad en la pieza.

El autor reclama, pero tanto Rumblefish como YouTube confirman la ‘sentencia’:

All content owners have reviewed your video and confirmed their
claims to some or all of its content:

Entity: rumblefish Content Type: Musical Composition”

Todos los propietarios del contenido han revisado su vídeo y confirman su reclamación sobre parte o la totalidad del mismo:

Entidad: Rumblefish. Tipo de contenido: Composición Musical”

Recuerden: no hay música. Sólo la voz del autor, los pajarillos…

Apoteosis del absurdo (o disparates procopyright)

Eeplox vuelve a escribir a Rumblefish y a YouTube, y abre un hilo en el foro de ayuda del portal. Pero no hay respuesta. Sólo cuando la noticia aparece en Slashdot y corre como la pólvora por la Red, YouTube decide finalmente ‘liberar’ el vídeo y retirar la publicidad. Incredible, ¿no?

Esto, que podría parecer un episodio humorístico sin más, es una perfecta muestra del sinsentido en el que se han establecido los sectores, gobiernos incluidos, que defienden a ultranza el viejo modelo de derechos de autor, capaces de permitir el abuso disparatado de cualquiera que reclame en nombre del sacrosanto copyright y de negar incluso la realidad más evidente.

Ahora que han liberado mi vídeo y quitado los anuncios, ya no hay problema (hasta la próxima vez que suceda), pero creo que si esto se difunde más, Google se vería obligada a cambiar su sistema y esto dejaría de suceder. Rumblefish y otras empresas similares de propiedad intelectual han estado jugando con el sistema desde hace tiempo, y ésta es la primera vez que una protesta pública ha sido lo suficientemente grande como para obligarles a corregir su comportamiento”.

Pues nada, difundido queda por aquí también.

NOTA: realmente desconocemos algunos de los pormenores de este ‘affaire’ y pedimos sinceras disculpas si erramos y hacemos un juicio distorsionado de los hechos. Pudiera ser que alguno de los pajarillos que prestan su trino al vídeo estuviera o estuviese afiliado a la SGAE o la RIAA, o tuviese contrato en vigor con Rumblefish o cualquier multinacional del disco. Si ése es el caso, por favor hagánnoslo saber en los comentarios y adjunten, a ser posible, fotocopia escaneada del carné o documento contraactual del ave en cuestión. Prometemos remitir la información de inmediato a nuestro ministro Wert que, de seguro, procederá a integrarla, como fortaleza ornitológica, en el argumentario de su encendida cruzada antipiratería.