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Doce años después de True Detective, Matthew McConaughey y Woody Harrelson vuelven a encontrarse en un registro muy distinto.
Apple TV estrenará Brothers el 23 de septiembre con una primera temporada de ocho episodios. La serie los convierte en versiones ficcionalizadas de sí mismos y levanta la historia sobre una sospecha tan improbable como jugosa, que quizá los dos sean hermanos.
La comedia cambió el crimen por un secreto familiar
Esta vez no hay detectives ni un paisaje moral en ruinas. Lee Eisenberg, creador de Jury Duty, coloca a los dos actores en una comedia que cruza amistad, familia, fama y esa frontera borrosa entre la persona pública y el personaje que el público cree conocer.
En el centro del enredo está el rancho donde se mueve el personaje de Woody Harrelson, empeñado en averiguar qué hay detrás del secreto. Al mismo tiempo, el Matthew McConaughey de la ficción sopesa dar un salto a la política y presentarse al cargo de Gobernador de Texas.
Todo empieza con una duda de sangre.
El reparto sostiene una historia que juega con el mito
Holland Taylor interpreta a Ma Mac, la madre del personaje de McConaughey y la figura que conecta el humor con el misterio doméstico. A su alrededor aparecen Natalie Martinez, Brittany Ishibashi, Nolan Almeida, Ella Grace Helton, Noah Carganilla, Highdee Kuan y Oona Yaffe.
También hay una decisión de tono detrás de la cámara. Trent O'Donnell dirige el episodio piloto y marca desde el arranque una serie que no busca repetir la gravedad de aquella colaboración de hace 12 años, sino darle la vuelta con una premisa más juguetona.
La reunión funciona porque el pasado pesa
No es casual que la expectativa nazca antes incluso de conocer el primer giro de la trama. El recuerdo de su reencuentro televisivo sigue muy presente y ahora opera casi como un tercer personaje, porque la serie juega precisamente con la imagen que ambos arrastran desde hace más de una década.
Ocho episodios bastan para medir la apuesta.
Ahí está la gracia del proyecto. Toma a dos actores asociados durante años a una ficción sombría y los devuelve en una historia donde la pregunta no gira en torno a un crimen, sino a un vínculo familiar que amenaza con desordenar la fama, la intimidad y hasta una posible carrera política en Texas.