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Stephen King no quería volver a pasar por Carrie. Cuando le plantearon una cuarta adaptación, su respuesta fue tajante y hasta cansada de repetir una vieja herida. “Déjala en paz. Ha sufrido demasiado”.
Mike Flanagan, sin embargo, encontró la grieta adecuada. Le envió a King un documento detallado para explicarle por qué esta vez no tenía sentido repetir lo ya visto, y ese paso terminó cambiando la posición del escritor hasta incorporarlo como productor ejecutivo de una serie que Prime Video estrenó el 7 de octubre en formato de miniserie de ocho episodios.
Flanagan quiso apartarse de un camino que ya estaba recorrido
Flanagan no se acercó a Carrie como quien rehace una pieza conocida plano por plano. Brian De Palma ya la había llevado al cine en 1976 con Sissy Spacek, después llegaron la versión de 2002 con Angela Bettis bajo la dirección de David Carson y la de 2013 con Chloë Grace Moretz dirigida por Kimberly Peirce.
"Brian De Palma la adaptó fiel y maravillosamente hace 50 años. Después se ha adaptado dos veces más, de forma oficial y extraoficial. Para mí, esta nunca iba a ser una adaptación directa. La única manera de abordarla era construir algo nuevo a partir de los ingredientes de Carrie. De lo contrario, no tiene sentido intentar recorrer un terreno que ya ha sido tan bellamente transitado". - Mike Flanagan, creador y director
De ahí sale la decisión central de la serie. La historia mantiene a Carrie White, pero la coloca en el instituto Thomas Ewen Consolidated High School, donde el acoso toma la forma de ciberbullying tras la muerte de su padre, Ralph White, y desplaza la humillación hacia un entorno donde el daño ya no termina al salir de clase, como ya sugerían lecturas del bullying viral.
Ahora el instituto cabe también dentro del móvil
Ese giro no cambia solo el decorado, también cambia la temperatura del relato.
Flanagan sitúa la experiencia adolescente en un presente atravesado por pantallas, exposición constante y crueldad compartida. Ahí encaja otra de sus ideas sobre la novela de King, porque los temas de hace medio siglo, la bondad frente a la crueldad, la empatía, el acoso escolar y la violencia en las escuelas, le parecen hoy aún más visibles en Estados Unidos.
"Los temas de los que hablaba Steve hace medio siglo –la bondad frente a la crueldad, la empatía, el acoso escolar y la violencia en las escuelas– se han vuelto aún más relevantes hoy de lo que él podría haber imaginado, especialmente en EE UU. Teníamos la oportunidad de contar una historia sobre la experiencia adolescente moderna con los personajes que King creó hace 50 años, pero expresándolos de una manera completamente diferente". - Mike Flanagan, creador y director
La apuesta por esa actualización también explica por qué esta Carrie no se presenta como una simple visita a la nostalgia. Lo que antes podía quedar encerrado en un aula o en un pasillo ahora encuentra un eco continuo en la lógica del móvil, una presión que la serie convierte en parte del conflicto.
Entre 1.800 aspirantes apareció la nueva Carrie
Summer H. Howell fue la elegida para encarnar a Carrie White entre 1.800 aspirantes.
Junto a ella aparecen Samantha Sloyan como Margaret White, Matthew Lillard como el director Grayle y Amber Midthunder como la profesora Desjardin. El reparto principal lo completan Siena Agudong como Sue Snell, Alison Thornton como Chris Hargensen y Arthur Conti como Billy Nolan.
No es un detalle menor que el personaje siga exigiendo nuevas caras década tras década. Pocas figuras del terror popular permiten ver con tanta claridad cómo cada época proyecta sus miedos sobre la misma adolescente, y en esa cadena ya estaban otras relecturas televisivas de Carrie antes de la llegada de Howell.
King aprobó Carrie mientras La torre oscura sigue atascada
La relación entre Flanagan y Stephen King deja una imagen curiosa.
Por un lado, el escritor pasó del rechazo frontal a sumarse como productor ejecutivo de esta nueva Carrie. Por otro, el propio Flanagan admite que sacar adelante La torre oscura le está resultando mucho más arduo y lo resume con una frase poco ambigua al decir que conseguir luz verde para hacerla es el proceso más largo y complejo que ha intentado en su vida.
La comparación tiene peso porque La torre oscura ya llegó al cine en 2017 con dirección de Nikolaj Arcel y con Idris Elba y Matthew McConaughey al frente. Mientras aquella saga sigue atrapada en sus dificultades, Carrie vuelve otra vez a la pantalla con ocho episodios y con una pregunta muy reconocible, aunque ahora viaje por canales nuevos, qué ocurre cuando el viejo ritual de la humillación adolescente pasa del patio del instituto a la escala fría y continua del ciberbullying.