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John Constantine vuelve a moverse entre sombras. DC Studios prepara una nueva película del personaje, también conocido como Hellblazer, y lo hace en una fase tan temprana que todavía no está claro si mirará hacia la cinta de 2005 o si caminará por el universo que supervisa James Gunn.
Francis Gallupi entra en una historia que aún no tiene encaje claro
El guion correrá a cargo de Francis Gallupi, un nombre que además figura al frente de Evil Dead: Wrath como guionista y director. Ese doble papel lo sitúa en un terreno reconocible para un personaje como Constantine, siempre a medio camino entre lo sobrenatural, el cinismo y el desgaste moral.
No es un detalle menor.
La nueva película llega con una incógnita que pesa más que cualquier anuncio prematuro. Nadie ha confirmado si tendrá relación directa con la adaptación estrenada en 2005 con Keanu Reeves ni si formará parte del mapa narrativo que James Gunn intenta ordenar en DC.
James Gunn habló con Keanu Reeves, pero la puerta sigue entreabierta
Mientras esa duda sigue sin resolverse, sí hay una conversación reconocida públicamente. James Gunn confirmó que mantuvo contactos con Keanu Reeves sobre la posibilidad de sacar adelante una secuela, un dato que mantiene viva la conexión con aquella versión cinematográfica sin convertirla todavía en continuidad oficial.
Hay algo llamativo en esa coexistencia de caminos. Por un lado avanza un nuevo libreto con Gallupi y, por otro, sigue flotando la opción de retomar al protagonista de 2005, como si el personaje se resistiera a escoger una sola encarnación.
En realidad, esa ambigüedad acompaña a Constantine desde hace décadas.
Constantine nació en 1985 y nunca ha tenido una sola cara
John Constantine debutó en los cómics en 1985, cuando Alan Moore lo creó dentro de La Cosa del Pantano. Desde ese origen, el personaje fue ganando identidad propia hasta convertirse en una figura separada, con ese aire de hechicero urbano que habla tanto de magia como de culpa y oportunismo.
La pantalla ya probó dos versiones muy distintas de ese mismo material. En 2005 llegó la adaptación protagonizada por Keanu Reeves y, nueve años después, NBC estrenó una serie de televisión con Matt Ryan al frente, otra prueba de que Constantine cambia de rostro sin perder del todo su núcleo.
Ahí está el verdadero nudo del proyecto, parecido a secuelas aún sin protagonistas confirmados. DC impulsa una nueva película, Gunn admite conversaciones con Reeves y, al mismo tiempo, el estudio evita aclarar si todo eso pertenece a la misma línea o a otra distinta.
El personaje arrastra una rareza que Hollywood conoce bien
No todos los héroes de cómic cargan con esa elasticidad. Constantine nació como creación de Alan Moore dentro de otra colección, saltó al cine en 2005, pasó por la televisión en 2014 y ahora regresa con un nuevo guionista mientras todavía sobrevive la posibilidad de una secuela con el actor más asociado a su paso por salas.
Esa mezcla entre reinicio y continuación recuerda a otras continuidades paralelas en DC, donde un mismo icono puede existir en más de un carril. Constantine encaja bien en ese juego porque siempre ha sido un personaje fronterizo, dentro y fuera del canon, dentro y fuera del héroe clásico.
Por ahora, el dato más sólido no está en las especulaciones sino en el origen. Antes de Keanu Reeves, antes de Matt Ryan y antes de esta nueva película en desarrollo, Constantine apareció en 1985 como una creación de Alan Moore para La Cosa del Pantano.