Daisy reaparece 35 años después de su debut y cambia cómo podría seguir Mario en el cine

“No se trataría de salvar a Daisy, sino de unirse a ella”

09 de abril de 2026 a las 10:08h
Daisy reaparece 35 años después de su debut y cambia cómo podría seguir Mario en el cine
Daisy reaparece 35 años después de su debut y cambia cómo podría seguir Mario en el cine

La última escena de *Super Mario Galaxy La Película* duró apenas unos segundos, pero ha provocado un terremoto entre los fans. Cuando el título de crédito final parecía cerrar la experiencia, la pantalla volvió a iluminarse con una silueta conocida la Princesa Daisy, de pie en la Galaxia Portal, sonriendo con esa energía inconfundible que la caracteriza desde su debut hace más de treinta años. No hubo diálogo, solo su imagen. Suficiente, sin embargo, para encender todas las alarmas narrativas. ¿Una simple aparición amistosa? No parece. Más bien una invitación. O, mejor dicho, un llamado a una nueva aventura.

De Game Boy a la gran pantalla

Para muchos, Daisy fue solo una cara más del universo Mario, una princesa secundaria que aparecía aquí y allá en los juegos deportivos. Pero su origen es más singular de lo que parece. En 1989, cuando *Super Mario Land* llegó a la Game Boy, Daisy no era una figura decorativa era la soberana de Sarasaland, un reino exótico dividido en cuatro regiones distintas. Y su historia no comenzó con un secuestro, sino con una invasión. El responsable Tatanga, descrito como un "invasor alienígena" con poderes hipnóticos y una flota espacial propia. Esa trama simple Mario y Luigi viajando por Sarasaland para liberarla podría ahora, décadas después, convertirse en la base de una secuela cinematográfica.

La conexión no es gratuita. En la película, Luigi comenta con una mezcla de timidez y esperanza que le gustaría que la Princesa Peach tuviera "una amiga" para él. Una frase aparentemente inocente, pero cuidadosamente colocada, como un guiño a futuras relaciones entre los personajes. Y si Daisy ha llegado al universo de las galaxias, ¿por qué no imaginar que su mundo también podría abrirse en pantalla? La Galaxia Portal, donde aparece, no es un simple decorado es una puerta. Literal y narrativamente.

El rescate ya no es lo que era

Una de las mayores virtudes de las películas de Mario ha sido desmontar el viejo cliché de la princesa en apuros. Peach no es una víctima pasiva, sino una aliada activa, con agallas y liderazgo. Daisy podría seguir esa misma senda. En lugar de ser rescatada, podría ser quien pide ayuda, quien organiza la resistencia contra una amenaza extraterrestre. Eso cambiaría por completo la dinámica. No se trataría de salvar a Daisy, sino de unirse a ella. Una narrativa más moderna, más colaborativa. Y más fiel, incluso, al espíritu de *Super Mario Land*, donde su reino era el centro del conflicto, no solo su persona.

Además, hay un matiz interesante la trama de Mario y Luigi en Sarasaland, según sugiere la lógica interna del universo, podría haber dejado el Reino Champiñón desprotegido. Esa ausencia, según algunos análisis, le habría dado a Wario la oportunidad de tomar el poder. Una idea fascinante los héroes, al salvar un mundo, podrían haber creado un vacío de poder en el suyo. Wario, con su ambición y su humor ácido, encajaría a la perfección como antagonista principal en una tercera entrega. Su presencia ya está latente en el universo cinematográfico. Solo faltaría que la historia lo reclame.

¿Qué sigue después del éxito?

El fenómeno de *Super Mario Galaxy La Película* no fue una sorpresa menor. Su éxito de taquilla ha demostrado que el público no solo recuerda a estos personajes, sino que está dispuesto a seguirlos en nuevas aventuras. La franquicia cinematográfica ha dejado de ser un experimento para convertirse en una constante cultural. Y con ese éxito, vienen las expectativas. Las redes sociales ya arden con teorías, diseños de personajes, escenarios de Sarasaland reinterpretados con el estilo visual de la película. Yoshi, Toad, Peach… todos podrían acompañar a Daisy en una misión que combina lo terrestre con lo cósmico.

Pero hay que ser claros no hay anuncios oficiales. No existen planes confirmados para seguir expandiendo la franquicia. No hay guion, ni fecha de inicio de rodaje, ni siquiera un comunicado de Nintendo al respecto. Todo lo que tenemos es una escena postcréditos, un personaje nuevo en el tablero, y una historia antigua que espera ser recontada. Pero eso, en el cine, a veces es más que suficiente. Basta un destello de posibilidad para encender la imaginación colectiva. Y en este caso, ese destello vino con un vestido amarillo, una sonrisa decidida y el eco de un reino olvidado que quizás esté a punto de volver a brillar.

En un mundo donde las franquicias se reinventan una y otra vez, donde los personajes secundarios se convierten en protagonistas, y donde los juegos de hace décadas cobran nueva vida, Daisy no es solo una princesa. Es una promesa. La promesa de que hay más allá, que las historias no terminan cuando el juego se apaga, y que, a veces, lo que parece un simple cameo puede ser el comienzo de una galaxia entera por descubrir.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía