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Ryan Reynolds ha vuelto a abrir una puerta que él mismo parecía haber dejado entrecerrada. El 19 de julio de 2026, durante el Fanatics Fest de Nueva York y también en su red social, el actor anunció que habrá una cuarta película de Deadpool.
La frase tiene peso por una razón muy concreta. Hace aproximadamente un año y medio, el propio Reynolds había dejado caer otra idea muy distinta, cuando dijo que si el personaje regresaba sería en la película de otro.
"Habrá otra ‘Deadpool’" - Ryan Reynolds, actor
Deadpool vuelve cuando Marvel gira hacia los mutantes
El momento no parece casual. Tras el estreno de Vengadores: Secret Wars, el protagonismo del universo cinematográfico de Marvel recaerá sobre los mutantes, y ahí Deadpool deja de ser un invitado raro para convertirse en una pieza más natural del tablero.
Jake Schreier, director de Thunderbolts, dirigirá la nueva película de la Patrulla X. Ese movimiento ayuda a situar el anuncio de Reynolds en un mapa más amplio, uno en el que los personajes mutantes empiezan a ocupar el centro después de años orbitando alrededor de otras franquicias.
Ya van tres películas.
La cuenta incluye Deadpool y Lobezno, que hasta la fecha completa la trilogía del personaje en cines. Reynolds también ha adelantado que la nueva entrega se moverá por momentos inéditos en pantalla y tirará de historias que ya habían aparecido en los cómics.
"Hay algunas joyas muy poco conocidas" - Ryan Reynolds, actor
Los cómics le ofrecen rincones que el cine todavía no ha tocado
Esa pista importa porque Deadpool siempre ha vivido bien en los márgenes, entrando y saliendo de equipos, tonos y universos con una libertad que pocos héroes de Marvel conservan intacta. En los cómics, de hecho, llegó a formar parte de Factor X, un detalle que encaja con esa idea de usar materiales menos transitados y la expansión mutante en pantalla.
No deja de haber una pequeña ironía en el recorrido de Reynolds. En 2011 protagonizó Green Lantern, una película que quedó como uno de esos intentos de franquicia que Hollywood recuerda más por lo que prometían que por lo que terminaron siendo, y años después encontró en Deadpool un personaje mucho más elástico y personal.
Hace unos meses, además, Reynolds confesó que cada película de Deadpool le quitaba mucho tiempo de estar con su familia, en especial con sus hijos. Esa tensión entre el éxito del personaje y el coste cotidiano ayuda a entender por qué durante un tiempo parecía más dispuesto a escribir apariciones laterales que a cargar otra vez con una película propia.
Hasta hace poco Reynolds imaginaba a Wade Wilson en un segundo plano
Ahí entra otra confesión reciente. Reynolds contó hace unos meses que estaba escribiendo algo en lo que se veía como personaje secundario en una película de Gambito, un proyecto vinculado también a su amistad personal con Channing Tatum.
La idea no era menor, porque encajaba casi milimétricamente con aquella declaración de hace un año y medio. Más que cerrar a Deadpool, sugería un cambio de escala, como si Wade Wilson pudiera seguir presente sin ocupar siempre el centro del encuadre, algo que también dialoga con el desembarco mutante tras Secret Wars.
Ahora el giro es otro. Reynolds no solo confirma una nueva entrega, también la sitúa en zonas del personaje que el cine todavía no había explorado, justo cuando Marvel prepara un escenario donde los mutantes dejarán de funcionar como excepción y empezarán a actuar como centro de gravedad.
La contradicción queda servida con bastante nitidez. El actor que decía imaginar a Deadpool dentro de la película de otro acaba de anunciar la cuarta, y lo hace después de tres estrenos y cuando los mutantes están a punto de heredar el foco principal de Marvel.