Disney quiere convertir Star Wars en una rutina industrial con una cadencia fija de una película y dos series al año.
La decisión no llega en un momento de calma, sino después de varios años de bandazos en los cines. Tras el estreno de Star Wars: El ascenso de Skywalker, los proyectos de Patty Jenkins, Taika Waititi y los creadores de Juego de Tronos quedaron cancelados o atrapados en un limbo creativo.
Lucasfilm quiere que todas las películas cuenten la misma historia
Bajo el mandato de Kathleen Kennedy, Lucasfilm prepara el final de las películas independientes para que cada largometraje encaje en una narrativa común a largo plazo. La idea dibuja una saga menos dispersa y también más vigilada en su desarrollo.
Ahí encaja la información de Jeff Sneider, que describe un enfoque más controlado para gobernar la franquicia. No es un matiz menor, porque durante años Star Wars alternó anuncios llamativos con proyectos que nunca terminaron de despegar.
Mientras tanto, las nuevas producciones de acción real y animadas se concentrarán en la era de la Nueva República.
Andor y The Mandalorian marcan el camino que seguirá la saga
Lucasfilm usa Andor y The Mandalorian como modelos de referencia para las próximas historias. En esa elección hay una pista clara sobre el tono que busca la compañía, algo que también asoma en los cruces medidos entre personajes.
La otra clave está en el material de partida, porque esa etapa de la saga incorporará ideas del Universo Expandido. Para muchos seguidores, ese movimiento suena a regreso de viejas posibilidades que durante años quedaron fuera del canon principal.
La película The Mandalorian & Grogu no ha funcionado en taquilla, y ese resultado ha reforzado la lectura de que el proyecto nació como reconversión de la cancelada cuarta temporada de The Mandalorian.
El tropiezo en taquilla obliga a asumir riesgos distintos
La paradoja es evidente. La serie que ayudó a relanzar Star Wars en televisión se convirtió en referencia interna, pero su salto al cine no ha dado el empuje esperado, una trayectoria que ya había aparecido en la cancelación de la cuarta temporada.
Jeff Sneider sostiene que Disney quiere que las próximas películas asuman riesgos creativos más ambiciosos. El proyecto que hoy funciona como referencia para esa nueva etapa se titula Starfighter y pone el foco en nuevos mundos y personajes inéditos.
No deja de ser una maniobra curiosa. Lucasfilm busca una narrativa más unificada, pero al mismo tiempo necesita abrir espacio a lo desconocido después de comprobar que apoyarse en una marca tan reconocible como The Mandalorian no garantizó el resultado esperado en taquilla.
Entre la disciplina de una historia compartida y la necesidad de probar caras nuevas, Star Wars vuelve a una pregunta muy vieja para cualquier franquicia larga. Cuanto más intenta ordenarse, más depende de encontrar algo que todavía no parezca repetido.