Disney rueda Enredados en Álava: La Campa cerrada hasta septiembre

Disney ha elegido La Campa, en Valdegovía (Álava), como uno de los escenarios principales de su live-action de Enredados. El rodaje ocupará la zona hasta septiembre.

02 de mayo de 2026 a las 14:53h
Disney rueda Enredados en Álava: La Campa cerrada hasta septiembre
Disney rueda Enredados en Álava: La Campa cerrada hasta septiembre

Un cartel de acceso prohibido hasta nuevo aviso ha aparecido en La Campa, un enclave rocoso del valle de Valdegovía en Álava, mientras la maquinaria de Hollywood se prepara para rodar allí parte de su nueva versión en imagen real de Enredados. Lo que antes era solo un sendero entre arroyos y piedras con una necrópolis medieval al lado, ahora es escenario de una de las producciones más costosas de Disney. El estudio americano ha elegido este rincón del País Vasco como uno de los principales escenarios de su adaptación live-action. El rodaje ocupará el espacio hasta septiembre, según el calendario oficial de la película.

De la fantasía animada al terreno vasco

Valdegovía lleva semanas detectando movimientos discretos de la producción. Prerreservas de alojamiento durante varias semanas en hoteles de la zona, visitas técnicas previas al montaje de equipos, protocolos de seguridad que ya han requerido medidas de protección en otras ocasiones.

Este pequeño valle atravesado por dos arroyos no es un lugar cualquiera. Tiene historia grabada en piedra desde la Edad Media, pero ahora le toca vivir otra transformación, esta vez bajo las órdenes de Michael Gracey, director de El gran showman.

La previsión es que permanezca ocupado hasta septiembre. Dentro de ese periodo, la zona rocosa de La Campa albergará escenas clave que convertirán la topografía natural en el mundo fantástico de la película. Las medidas de protección no son nuevas en estos parajes, pero el nivel de restricción actual refleja la magnitud del proyecto. Disney ha invertido más de 200 millones de euros en Blancanieves, otro de sus recientes clásicos adaptados, y Enredados fue en su día una de las producciones más ambiciosas del estudio, logrando una recaudación que duplicó su coste original.

Una estrategia global con corazón local

El rodaje no se limita a Álava. La producción también trasladará cámaras a Girona y, sobre todo, a los estudios de la Ciudad de la Luz en Alicante, donde se grabarán otras partes fundamentales de la película.

El título en español mantendrá Enredados, el nombre que identifica a la versión animada de 2010. Esta estrategia multisitio es habitual en grandes producciones, pero lo interesante aquí es cómo conviven las locaciones naturales con los estudios de sonido.

En Girona ya se han celebrado castings que han desbordado todas las previsiones, con colas de más de 12 horas esperando su oportunidad. Por ahora, no se ha confirmado si en Euskadi también se necesitarán extras locales, aunque el impacto en la vida cotidiana de Valdegovía ya es palpable. Hoteles reservados, carreteras señalizadas, restricciones de acceso. Para los vecinos, esto significa meses de ajustes en rutinas establecidas, algo que cualquier población rural entiende bien cuando llega una visita importante.

Los rostros detrás de la leyenda

La protagonista será la actriz australiana Teagan Croft, conocida por su papel en Titanes, acompañada por Milo Manheim en el rol de Flynn Rider y Kathryn Hahn como villana. Lo curioso es que Manheim ha explicado en medios estadounidenses que lleva meses preparándose para el papel, incluso con clases de escalada. Porque Escalar paredes rocosas reales no es lo mismo que simularlo frente a una pantalla verde. Hay una preparación física que trasciende lo artístico y entra en lo deportivo, algo que merece reconocimiento.

Este proyecto forma parte de la estrategia de Disney de adaptar a imagen real sus clásicos animados, una línea que funciona comercialmente pero que siempre genera debate sobre la fidelidad creativa.

Los niños que crecieron con la versión animada de 2010 ahora son adultos que pueden llevar a sus propios hijos a verla. Es un ciclo cultural que conecta generaciones, y el hecho de que se rodé en un valle alavés añade una capa de identidad local a esa narrativa universal.

La próxima vez que alguien cruce La Campa y vea los carteles de prohibido el acceso, quizás piense que detrás de esas piedras hay mucho más que geología. Hay historias humanas, decisiones económicas, sueños de actores que escalan muros de verdad y pueblos que aceptan ser escenario de mundos imaginarios. Disney no solo construye películas, construye ecosistemas temporales donde la realidad se presta al servicio del cuento. Y cuando el rodaje termine, el valle volverá a su silencio, dejando solo huellas mínimas y la certeza de que, en algún momento, Hollywood visitó Álava.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía