La taquilla mundial acumula ya 433 millones de dólares con la segunda entrega de esta saga.
Han bastado menos de diez días en las salas para que la secuela supere el total histórico de la película original. El estreno de 2006, distribuido por Fox, cerró su ciclo con 326 millones de dólares tras invertir un modesto presupuesto de 35 millones. La comparación revela un cambio drástico en la escala financiera del proyecto actual.
Los salarios absorben más de un tercio del presupuesto
El coste de producción asciende a 100 millones de dólares. Una parte significativa de esa inversión se destina al talento frente a la cámara, ya que más de un tercio corresponde a los salarios de Anne Hathaway, Meryl Streep y Emily Blunt. David Frankel dirige este esfuerzo comercial que busca rentabilizar el retorno de sus principales estrellas.
Las proyecciones internas sitúan el listón muy alto para considerar la operación un éxito completo.
Disney estudia una tercera entrega de la saga
La compañía espera que la cinta alcance como mínimo una recaudación de 600 millones de dólares antes de abandonar las salas. Este umbral marca la viabilidad comercial a largo plazo. Los ejecutivos de Disney barajan ideas para una posible tercera película mientras los números siguen acumulándose en los cines de todo el mundo.