Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
La nueva visita a la Tierra Media llega con una paradoja muy de nuestro tiempo. Andy Serkis dirigirá una película que usará aprendizaje automático en un rejuvenecimiento digital limitado y, al mismo tiempo, renuncia a los planos generados por IA para volver a maquetas, maquillaje y prótesis.
Andy Serkis recupera técnicas clásicas sin expulsar del todo a la IA
Warner y New Line Cinema preparan El Señor de los Anillos: La caza de Gollum con Sir Peter Jackson como productor y con el regreso de Elijah Wood y Sir Ian McKellen, además del equipo original de la trilogía y de las adaptaciones de El Hobbit.
Hay una frontera interesante en esa decisión. La inteligencia artificial entra en la producción, pero lo hace en una zona muy concreta y casi invisible para el espectador, mientras el cuerpo visual de la película sigue en manos de técnicas cinematográficas tradicionales.
Andy Serkis, director de la película, sitúa ese uso en un terreno muy acotado.
"Hemos recurrido a un ligero rejuvenecimiento digital en algunos personajes y el aprendizaje automático forma parte de ese proceso" - Andy Serkis, director de la película
No es una novedad absoluta en la historia de esta saga. La propia trilogía original ya convivió con herramientas digitales muy avanzadas para su época, aunque entonces la conversación pública sobre inteligencia artificial no tenía la carga cultural que arrastra hoy.
Serkis recuerda además un precedente que ayuda a entender por qué esta discusión no empezó ayer. La persecución de Gollum devuelve ahora a pantalla una saga que ya había usado software para multiplicar ejércitos sin convertir cada plano en una simulación automática.
"Si lo piensas, en la trilogía original de El Señor de los Anillos, Peter Jackson desarrolló MASSIVE, un programa que permitía que miles de orcos actuaran de forma independiente, cada uno con su propio comportamiento. Aquello fue un ejemplo extraordinario de cómo la inteligencia artificial podía utilizarse de forma creativa en el cine" - Andy Serkis, director de la película
La película traza una línea clara entre asistencia digital y escena filmada
Ahora bien, Serkis marca una línea bastante nítida entre una herramienta que corrige o ajusta y una herramienta que sustituye la puesta en escena. Ahí está el núcleo del mensaje, porque la producción quiere aprovechar recursos actuales sin ceder el control de cada imagen a sistemas generativos.
Lo resume con una negación tajante.
"Dicho esto, en nuestra película no hay planos generados por IA: cada escena ha sido realizada mediante técnicas cinematográficas tradicionales. De hecho, uno de mis principales objetivos con este proyecto era recuperar algunos de los grandes recursos del cine clásico, desde las maquetas hasta los efectos de maquillaje y las prótesis, y combinarlos con las herramientas actuales. Es una cuestión de gusto personal; me encanta mezclar distintas técnicas de realización para conseguir el mejor resultado" - Andy Serkis, director de la película
Esa mezcla dice mucho sobre el momento del cine comercial. No plantea una guerra simple entre lo analógico y lo digital, sino una convivencia en la que la máquina retoca y el rodaje sigue mandando, una lógica que también asoma en el regreso de Andy Serkis al personaje que ayudó a fijar su carrera.
El estreno en cines está previsto para el 17 de diciembre de 2027.