'El Señor de los Anillos: Los anillos de poder' en Prime Video enfrenta a Sauron con un Uruk que duda y se alía con Galadriel

La tercera temporada llega a Prime Video el 11 de noviembre y presentará a Marnûkh, un Uruk interpretado por Adam Young que cuestiona a Sauron y se une a Galadriel y Arondir.

05 de noviembre de 2026 a las 11:28h
'El Señor de los Anillos: Los anillos de poder' en Prime Video enfrenta a Sauron con un Uruk que duda y se alía con Galadriel
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La tercera temporada de El Señor de los Anillos: Los anillos de poder llegará a Prime Video el 11 de noviembre con una apuesta delicada dentro del universo de Tolkien, convertir a un Uruk en una grieta moral dentro del ejército de Sauron.

Marnûkh rompe una imagen fija de los orcos

Adam Young interpretará a Marnûkh, un Uruk que cuestiona el dominio de Sauron y que además formará una alianza con Galadriel y Arondir, marcada por la desconfianza tras el sufrimiento que ambos elfos arrastran a manos de los orcos.

No es un giro menor.

J. D. Payne y Patrick McKay, creadores y showrunners de la serie, presentan a Marnûkh como una figura pensada para desafiar la percepción arraigada de los orcos, hasta el punto de que dentro de la producción muchos ni siquiera lo consideran un orco en el sentido habitual. Esa elección desplaza el foco desde la criatura monstruosa hacia el personaje con conflicto.

"Marnûkh es un personaje destinado a desafiar las percepciones arraigadas de los orcos durante mucho tiempo. Es una desviación tan grande de las representaciones pasadas que, dentro de la producción, muchos ni le consideran un orco como tal". - J. D. Payne y Patrick McKay, creadores y showrunners de la serie

Payne quiere recuperar una duda dentro del ejército de Sauron

Payne sitúa ahí una idea que la serie ya había insinuado, que no todos los orcos y Uruk aceptan con entusiasmo el control de su nuevo amo. Algunos, explica el showrunner, ven a Sauron como una amenaza para toda su raza y siguen aferrados a la nación orca prometida por Adar, libre de ese dominio.

"De hecho, algunos de ellos ven a Sauron como una amenaza para toda su raza y aún sueñan con la nación orca prometida por Adar, libre realmente. Y por ese motivo, Marnûkh va a ser vital para el curso de la temporada. Vamos a profundizar más en todo ello a través de un orco que resulta ser tridimensional". - J. D. Payne, showrunner de la serie

Ahí aparece una contradicción interesante para una saga construida durante décadas sobre grandes bloques morales. Si Marnûkh ocupa ese lugar intermedio, la serie no solo enfrenta a elfos y orcos, también obliga a mirar de otro modo a quienes habían quedado fijados como masa enemiga.

La serie ya había empezado a dar cuerpo a esa fractura

En la segunda temporada apareció una familia de orcos con vínculos afectivos, una línea que prolongaba lo que Adar, interpretado por Sam Hazeldine, defendió en la primera cuando sostuvo que sus hijos tenían nombres, corazones y derecho a encontrar un hogar.

Esa humanización no borra el origen oscuro de los orcos en Tolkien, pero sí tensiona la adaptación. En el regreso de Sauron ya se intuía que la guerra iba a estrechar alianzas extrañas y heridas viejas.

Tolkien dejó poco margen para un origen luminoso

En El Silmarillion y en las cartas 153 y 269, J. R. R. Tolkien estableció que los orcos nacieron de la corrupción y la tortura de los primeros elfos por parte de Melkor. También dejó claro que la Sombra no puede crear vida auténtica, solo deformarla.

Por eso la serie pisa un terreno delicado cuando da relieve emocional a estas criaturas. No discute ese origen, pero sí explora qué aspecto tendría una existencia marcada por la violencia, el miedo y la obediencia cuando alguien empieza a apartarse del rebaño.

Hasta el cuerpo de los orcos cuenta esa historia

Tallulah Holly-Massey, directora de movimiento de la producción, explicó que la postura encorvada y los movimientos irregulares de los orcos responden a cuerpos deformados por el sufrimiento, las heridas y las condiciones extremas de su existencia.

Visto así, el gesto corporal deja de ser un simple código visual de monstruo y pasa a leerse como rastro físico de una biografía rota. Incluso la ampliación de la mitología alrededor de la serie encaja mejor cuando los personajes cargan en el cuerpo lo que el relato quiere contar.

El 11 de noviembre, esa tensión llegará encarnada en un Uruk que teme a Sauron, desconfía de los elfos y aun así tendrá que caminar junto a ellos.

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