Emerald Fennell eliminó en 'Cumbres borrascosas' una axila sin depilar de Margot Robbie: “Es una pena”

La directora contó en el Hay Festival de Gales que quitó del montaje final una escena de Cathy sin depilar y defendió una adaptación menos pulida del clásico de Emily Brontë.

24 de mayo de 2026 a las 12:46h
Emerald Fennell eliminó en 'Cumbres borrascosas' una axila sin depilar de Margot Robbie: “Es una pena”
Emerald Fennell eliminó en 'Cumbres borrascosas' una axila sin depilar de Margot Robbie: “Es una pena”

Hasta una axila puede acabar fuera de un montaje final. Emerald Fennell contó en el Hay Festival de Gales que eliminó de su adaptación de Cumbres borrascosas, estrenada en febrero, una escena en la que Cathy, interpretada por Margot Robbie, aparecía con las axilas sin depilar.

La decisión resulta llamativa porque iba justo en la dirección contraria a muchas películas de época. Fennell quería empujar el realismo histórico en un terreno casi siempre domesticado por la estética contemporánea, incluso cuando esa estética borra detalles corporales que habrían sido normales en otro tiempo.

Emerald Fennell, directora de la película, abordó esa contradicción durante su intervención en Gales.

"¿Dónde están las cuchillas de afeitar que usan estas mujeres? Todas parecen anguilas sin un solo pelo. ¿Qué está pasando? Es completamente absurdo". - Emerald Fennell, directora

La escena no llegó al corte final, aunque para ella tenía peso propio. Fennell lamentó su exclusión con una frase breve y bastante elocuente cuando dijo que era una pena.

Fennell quiso una Cathy menos pulida de lo habitual

Ahí aparece una de las tensiones más curiosas de cualquier adaptación histórica. El cine suele prometer pasado, pero muchas veces entrega cuerpos corregidos para no incomodar la mirada actual.

Fennell dejó claro que no perseguía una reconstrucción reverencial de la novela de Emily Brontë. Definió su película como una “hermana, no una gemela” del libro, una forma de admitir distancia creativa sin romper del todo con el original.

Esa libertad también asoma en los detalles materiales del rodaje, a veces rozando lo excéntrico. Para decorar la habitación de piel del personaje de Edgar Linton, el equipo pidió a Margot Robbie fotografías en primer plano de la parte interior de su muñeca y reprodujo sus venas en las paredes.

El rodaje llevó el detalle físico hasta lugares incómodos

No fue el único momento en que el cuerpo de la actriz quedó en el centro de una decisión visual muy concreta. En la escena donde Cathy introduce un dedo en la boca de un pez muerto, el equipo hizo varias pruebas antes de elegir la versión definitiva.

Probaron peces reales, falsos y maquillados con pintalabios antes de usar uno auténtico, un proceso que Fennell remató con una observación compasiva hacia su protagonista cuando soltó un “Pobre Margot”.

Entre esa axila descartada, las venas copiadas sobre una pared y el pez que pasó por varias versiones, la película deja ver una idea bastante precisa de adaptación. No buscó una fidelidad completa al texto de Emily Brontë, pero tampoco quiso ese pasado pulcro donde, como ironizó Fennell, todo el mundo parece una anguila sin un solo pelo.

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