España compite en Cannes con 3 películas en la Sección Oficial de la 79.ª edición

"Que tres directores compitan juntos es un hecho poco común": así llega España a Cannes

10 de abril de 2026 a las 08:49h
España compite en Cannes con 3 películas en la Sección Oficial de la 79.ª edición
España compite en Cannes con 3 películas en la Sección Oficial de la 79.ª edición

Cada primavera, cuando el sol empieza a calentar con fuerza la Riviera francesa, el Palais des Festivals et des Congrès se convierte en epicentro del cine mundial. Del 12 al 23 de mayo, la ciudad de Cannes volverá a encender sus luces, sus cámaras y su pasión por el séptimo arte en lo que será su 79.ª edición. Y esta vez, España no solo asiste compite con fuerza, con tres títulos en la Sección Oficial que aspiran a llevarse la mítica Palma de Oro.

El tridente español

El cine español llega a la Croisette con un cartel inusualmente sólido. Tres producciones nacionales se alzan entre las elegidas para competir en igualdad de condiciones con lo más destacado del panorama cinematográfico internacional. "Amarga Navidad", la nueva apuesta de Pedro Almodóvar, marca su regreso a la competición oficial tras cinco años. Será la séptima vez que el director manchego se juega el oro en Cannes, una constante que refleja su estatus como embajador del cine español en el mundo. La última ocasión fue en 2019 con "Dolor y gloria", una película que también dialogaba con la memoria, el cuerpo y el pasado temas que parecen seguir latiendo en su nueva obra.

Frente a la veteranía de Almodóvar, dos estrenos absolutos se asoman al gran escenario. Rodrigo Sorogoyen, cuya trayectoria reciente ha estado marcada por una intensa exploración del drama psicológico y la tensión moral como en "As bestias", llega con "El ser querido". Será su primera competición por la Palma de Oro, un salto esperado tras cosechar premios internacionales y atención crítica más allá de nuestras fronteras. Junto a él, Los Javis la dupla formada por Javier Ambrossi y Javier Calvo presentan "La bola negra", un título que, por su nombre, suena a provocación, a juego de sombras y secretos. También será su debut en la carrera por el máximo galardón del festival. Que tres directores uno consagrado, dos en pleno ascenso compitan juntos es un hecho poco común, y no deja de ser un reflejo del momento creativo que atraviesa el cine español.

Un jurado histórico y dos honores merecidos

Esta edición también marcará un hito en la dirección del jurado. Por primera vez en la historia del festival, un cineasta surcoreano presidirá el jurado de la Sección Oficial Park Chan-wook. Autor de obras tan influyentes como "Oldboy" o "Decision to Leave", su selección envía un mensaje claro el cine global ya no gira solo en torno a Occidente. Su mirada exigente y estilizada podría marcar una edición particularmente sensible al lenguaje visual, a los silencios cargados de significado, a la violencia contenida. Qué mejor entorno para películas como las de Sorogoyen o Almodóvar.

Además, el festival rendirá homenaje a dos gigantes de la cultura contemporánea. Peter Jackson, el neozelandés que transformó la fantasía épica con su trilogía de "El señor de los anillos", recibirá una Palma de Oro de Honor. Junto a él, Barbra Streisand, figura inmensa del cine, la música y el activismo cultural, será galardonada con el mismo reconocimiento. Streisand, cuya carrera abarca más de seis décadas y cuya influencia trasciende géneros y generaciones, es una de las pocas artistas que ha conquistado un Emmy, un Grammy, un Oscar y un Tony. Que Cannes la reconozca ahora, cuando ya ha escrito su nombre en la historia, tiene un aire de justicia poética.

Más allá de la competición principal

El eco español no se limita a la Sección Oficial. En Un Certain Regard, sección que busca destacar voces innovadoras y miradas singulares, dos coproducciones con participación española entrarán en competición. "El deshielo", de la cineasta chilena Manuela Martelli, explora seguramente como su título sugiere procesos de transformación, tal vez en el ámbito personal o político. Y "La más dulce", de Laïla Marrakchi, podría, por su título, navegar entre lo emocional y lo sensorial, entre ternura y conflicto. Ambas películas amplían el mapa de influencia del cine producido desde España, no ya como protagonista, sino como nodo de colaboración en proyectos transnacionales.

Hace apenas un año, Óliver Laxe sorprendía con "¡Vivan las antípodas!", una película que, aunque no ganó la Palma, se llevó el Premio del Jurado, un reconocimiento que ya mostraba que el cine español seguía teniendo peso en la competición. Hoy, con tres películas en carrera, la pregunta no es si ganaremos, sino qué tipo de cine estamos contando al mundo. ¿Es un cine de familia, de traumas, de ironía? ¿O es, simplemente, un cine que no teme mirar de frente? Cannes, como siempre, será espejo y juez. Y cada puesta en escena, cada plano, cada silencio, hablará no solo de sus autores, sino de un país que, en tiempos de pantallas rápidas y contenidos efímeros, sigue apostando por el cine como forma de resistencia y belleza.

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