'Euphoria' en HBO Max mata a Nate enterrado vivo y una serpiente de cascabel remata la escena

En el episodio 3x07, Llueva o truene, Nate muere enterrado vivo. Sam Levinson buscó dar al público “justicia” pero con una secuencia pensada para incomodar.

26 de mayo de 2026 a las 15:35h
'Euphoria' en HBO Max mata a Nate enterrado vivo y una serpiente de cascabel remata la escena
'Euphoria' en HBO Max mata a Nate enterrado vivo y una serpiente de cascabel remata la escena

La justicia televisiva rara vez llega limpia. Cuando llega de verdad, suele hacerlo manchada de arena, miedo y una imagen difícil de olvidar. En el episodio 3x07, titulado Llueva o truene, Nate muere enterrado vivo y una serpiente de cascabel remata una escena pensada para incomodar incluso a quien llevaba tiempo esperando ese castigo.

Sam Levinson, creador de la serie, no oculta esa intención. Para él, la muerte de Nate funciona como un acto de justicia dentro de la trama, pero no como una recompensa cómoda para el espectador.

"Es algo divertido cuando sé lo que el público quiere en términos de justicia o karma y, con eso en mente, siempre pienso '¿Cómo se lo puedo dar?, ¿cómo puedo darles lo que quieren pero hacerlo tan terrorífico y que genere ansiedad para que cuando pase la audiencia no esté tan segura de que lo quiera?'" - Sam Levinson, creador de la serie

Ahí está la clave de la secuencia. No busca solo cerrar una cuenta pendiente con el personaje que interpreta Jacob Elordi, sino convertir ese cierre en una prueba de resistencia para la audiencia.

La escena nació de un crimen real y pasó por el cine de los setenta

Levinson construyó el entierro en vida mirando hacia atrás. La secuencia bebe de un caso de enterramiento real y toma como referencia la película setentera El secuestro de Candy, dirigida por Guerdon Trueblood.

A su vez, aquella película se inspiró en el secuestro de Barbara Mackle, ocurrido en 1968. La cadena de referencias une un episodio de ficción adolescente con uno de esos sucesos que siguen resultando perturbadores décadas después.

No es un detalle menor. Enterrar a un personaje vivo activa un miedo muy primario, casi infantil, y por eso la escena no depende solo de la sorpresa, sino de una memoria cultural que el cine ya había trabajado mucho antes.

La serpiente apareció en el camino a Los Ángeles

Al principio, Levinson contempló una muerte por asfixia o por golpe de calor. Eran opciones lógicas para un cuerpo atrapado bajo tierra, encerrado sin aire y sin salida.

Luego apareció una idea más concreta y más física. Durante un trayecto en vehículo hacia los estudios de producción en Los Ángeles, al guionista se le ocurrió añadir una serpiente de cascabel.

Ese giro cambia por completo la textura de la secuencia. La amenaza deja de ser solo el paso del tiempo y se convierte en algo visible, cercano, casi táctil, como ocurre en tantas imágenes clásicas del wéstern.

El oeste también entra en una serie que no suele mirar al desierto

La tercera temporada incorpora referencias al cine del oeste y a la filmografía de Sergio Leone. Esa influencia ayuda a entender por qué una muerte puede sentirse al mismo tiempo ritual, cruel y coreografiada.

Leone trabajó muchas veces con la espera, con el silencio y con la amenaza que tarda en descargar. Aquí ocurre algo parecido, aunque el escenario emocional sea otro y el castigo llegue enterrado bajo la idea de karma.

Todavía hay un detalle que vuelve la escena más incómoda. Las serpientes utilizadas en el rodaje son animales reales, de modo que el efecto no depende solo del montaje ni de un truco digital, sino de una presencia material que intensifica el miedo en pantalla.

Entre la inspiración en un secuestro de 1968, el eco del cine de los setenta y la huella visual del oeste, la muerte de Nate termina apoyándose en una contradicción muy precisa. La serie entrega la justicia que promete Sam Levinson, pero la envuelve en un entierro, una cascabel real y una imagen que no permite celebrarla con tranquilidad.

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