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Jurassic World vuelve a moverse, pero esta vez el temblor llega desde detrás de la cámara. Gareth Edwards ha abandonado la dirección de la próxima película de la saga por diferencias creativas con Universal, justo después de firmar una entrega que rozó los 870 millones de dólares en la taquilla mundial.
No es un detalle menor. Edwards ya había dirigido Godzilla en 2014, Rogue One Una historia de Star Wars y The Creator, tres títulos que lo colocaron en esa franja de cineastas acostumbrados a trabajar con escala industrial y universos muy reconocibles.
Universal pierde al director después de una película que volvió a llenar salas
La salida resulta llamativa porque la nueva etapa ya había puesto en circulación un reparto distinto, con Scarlett Johansson, Mahershala Ali y Jonathan Bailey al frente. La historia seguía a un equipo enviado a recuperar el ADN de tres especies de dinosaurios para desarrollar un medicamento, una premisa que desplazaba la saga hacia el terreno de la expedición y la biotecnología.
Ahí estaba una de las apuestas más visibles.
La recaudación ayuda a medir el contexto, aunque no lo explica todo. La película de 2025 se quedó en torno a 870 millones de dólares, una cifra enorme para casi cualquier franquicia y, al mismo tiempo, inferior a la marca de las tres películas anteriores protagonizadas por Chris Pratt y Bryce Dallas Howard, que superaron los 1000 millones cada una.
Desde 2015, cuando se estrenó Jurassic World, la saga ha funcionado también como una máquina de relevo. Cambian los rostros, cambia el tono, cambia incluso la forma de imaginar el peligro, pero los dinosaurios siguen siendo el centro de una industria que mide cada paso con los ojos puestos en la taquilla y en la memoria del original.
David Koepp regresa mientras la saga busca otro equilibrio
Universal sí quiere recuperar una pieza muy ligada a esa memoria. David Koepp, guionista de la película de 2025 y también de Jurassic Park, tiene previsto regresar para la nueva historia, de modo que el estudio conserva al escritor que mejor conecta el arranque de la franquicia con su etapa más reciente.
Ese cruce entre continuidad y ruptura ya había aparecido en otros ángulos de la serie, incluso en el reparto inicial que no fue antes del estreno de 1993. Ahora la tensión está en otro lugar, porque el nombre que cae no es el de un actor sino el del director que debía pilotar la continuación.
"Tuvimos una experiencia increíble trabajando con Gareth en Jurassic World Rebirth" - Universal
La frase del estudio suena cordial, aunque convive con una salida causada por diferencias creativas. En Hollywood, pocas cosas retratan mejor una negociación rota que un elogio público pronunciado justo cuando alguien se baja del proyecto.
El rodaje de 2027 deja una paradoja difícil de ignorar
El rodaje de la continuación está previsto para 2027. Eso significa que la franquicia mantiene el calendario mientras reabre una decisión básica, quién debe dar forma a la siguiente película y cómo encajar ese relevo con un universo que ya ha cambiado de elenco, de misión y de escala varias veces.
También pesa la comparación con otras sagas de estudio, donde un cambio de director altera tanto el pulso como la identidad visual, algo que ya asoma en los primeros movimientos de la octava entrega. Aquí la contradicción es muy concreta, con una película que dejó 870 millones de dólares y aun así no consiguió retener al director que debía continuarla.
Ese es el dato que queda sobre la mesa. Una saga que desde 2015 no ha bajado de cifras gigantescas encara su próxima mutación después de perder a Gareth Edwards, mientras David Koepp vuelve y el rodaje de 2027 sigue en pie.