Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Los Globos de Oro vuelven a mirar al juzgado. La antigua Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood reclama al menos 150 millones de dólares y pide anular los acuerdos que entregaron la propiedad de los premios a Penske Media.
La demanda, presentada este martes ante un tribunal de California, acusa a Penske Media de violar leyes antimonopolio federales y estatales. La HFPA sostiene que la operación no fue una simple compraventa, sino un plan para quedarse con unos galardones con 80 años de historia y apartar a su antiguo dueño de los mercados de publicidad, premios y comercio de Hollywood.
La venta de 2023 no cerró la crisis
Detrás del litigio hay una ironía difícil de pasar por alto. La organización que durante décadas estuvo asociada a los Globos de Oro quedó arrinconada tras la venta de 2023, pero ahora intenta tumbar aquel traspaso alegando que la apartaron del negocio que ella misma fundó.
En la denuncia, de 113 páginas, la HFPA añade que el supuesto plan se ejecutó y sigue ejecutándose a través de la GGF, una organización sin fines de lucro de California que, a su juicio, habría servido como vehículo para una conducta ilegal y anticompetitiva.
Todo llega después de una caída que empezó mucho antes.
En 2021 estalló el boicot que cambió el equilibrio
En febrero de 2021 salió a la luz que la HFPA no tenía ningún integrante negro. Aquel dato provocó un boicot generalizado de la industria y dejó a los Globos de Oro en una posición muy frágil, justo en un sector donde la reputación pesa casi tanto como la audiencia.
No era solo una crisis de imagen. Cuando una institución que reparte prestigio pierde legitimidad pública, también pierde capacidad para negociar su lugar en un negocio donde conviven poder simbólico, intereses comerciales y acceso a las grandes campañas de promoción.
Ahí encaja la concentración en Hollywood como telón de fondo de esta pelea. La HFPA no discute solo quién posee una marca famosa, también denuncia que ha sido excluida de mercados concretos mientras otro actor refuerza su control sobre premios, publicidad y comercio.
La HFPA intenta frenar su propia disolución
En mayo de 2025, la junta directiva de la HFPA pausó temporalmente el proceso de disolución de la organización. Lo hizo para investigar irregularidades en el traspaso de poder comercial de los Globos de Oro, una decisión que anticipaba que el conflicto por la venta estaba lejos de darse por cerrado.
Ahora esa sospecha interna se ha convertido en una ofensiva judicial de gran escala. La asociación no solo pide dinero, también busca deshacer los contratos que cambiaron el mapa de uno de los premios más conocidos de Hollywood, en un momento en que las fusiones reescriben Hollywood y vuelven más áspera cualquier discusión sobre poder de mercado.
La paradoja es que la batalla legal llega después de un boicot en 2021 y una venta en 2023, pero se apoya también en una pausa decidida en mayo de 2025 para revisar irregularidades. A veces un premio parece hablar solo de cine, hasta que los papeles del caso recuerdan que también habla de control.