Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Harrenhal vuelve a funcionar como ese lugar donde la guerra y el delirio se mezclan sin pedir permiso.
El episodio 3x07 de la tercera temporada de sitúa a Rhaenyra en el centro de una maniobra para matar a Aemond Targaryen, y lleva esa jugada al castillo más sombrío de la saga. Emma D'Arcy encarna a la reina que envía a Alicent Hightower, a quien interpreta Olivia Cooke, junto a un asesino.
Aemond cae en una escena que mezcla deseo, violencia y alucinación
Allí aparece el giro más incómodo del capítulo. Aemond, interpretado por Ewan Mitchell, mantiene relaciones sexuales con Alys Ríos mientras alucina y cree estar con su madre, Alicent.
La elección de Harrenhal no parece casual cuando uno mira lo que representa ese castillo dentro del relato, un espacio asociado a lo turbio, a lo roto y a lo que descoloca a los personajes. En medio de una operación para eliminar a Aemond, la serie cruza asesinato, deseo y confusión mental en una misma secuencia.
Además, la escena añade una capa llamativa fuera de la ficción, porque Gayle Rankin, actriz de Alys Ríos, mantiene una amistad cercana con Olivia Cooke en la vida real. Esa coincidencia no cambia la trama, pero sí da una textura extra a una secuencia donde el personaje de Alys queda atrapado entre la presencia física y la imagen alucinada de Alicent.
"[En el rodaje] fue una escena rara y divertida. De esas que pueden volverse muy intensas, pero acaban siendo como las de acción en cierto modo" - Gayle Rankin, actriz de Alys Ríos
Rankin volvió sobre esa idea al explicar cómo trabajó el equipo durante el rodaje. Ahí aparece una tensión curiosa, porque la serie convierte el desconcierto en materia dramática y el set necesitó justo lo contrario, orden y distancia profesional.
"Entre todos intentamos ser muy respetuosos y profesionales, además de darle cierto tono desenfadado. Porque fue una escena muy absurda" - Gayle Rankin, actriz de Alys Ríos
No es habitual que una intérprete describa así una escena de este tipo, con una mezcla tan directa de extrañeza y humor. Esa combinación ayuda a entender por qué el momento resulta tan incómodo en pantalla, ya que no busca solo provocar, también empuja a Aemond a un terreno donde su poder queda atravesado por una visión infantil y perturbadora.
Gayle Rankin admite que esa fue la escena más loca
Después de meses sin poder hablar con libertad sobre ese pasaje en las entrevistas promocionales, Rankin terminó señalándolo como el más extremo de todos. Lo hizo con una frase que resume bien el efecto del episodio, porque hay escenas que funcionan por lo que muestran y otras por la cara que uno imagina en quienes tuvieron que rodarlas.
"Esto es algo de lo que no podíamos hablar durante el junket cuando nos preguntaban por la escena más loca que habíamos rodado. Bueno, pues creo que esta fue una escena bastante loca para todos nosotros" - Gayle Rankin, actriz de Alys Ríos
La temporada ya había pasado por el arranque de la tercera temporada, pero este séptimo episodio aprieta de otra manera. No recurre a una gran batalla ni a una revelación de genealogía, sino a algo más incómodo, ver a uno de sus personajes más duros atrapado entre un complot de muerte y una fantasía que lo devuelve a su madre.
Y todo ocurre en Harrenhal, el mismo escenario que ya había concentrado la herida de Alys Ríos a Aemond. Quizá por eso la escena no se queda solo en lo escabroso, también convierte el castillo en una máquina de deformar vínculos, donde Aemond persigue el control y termina viéndose frente a la imagen de Alicent.