James Gunn ya ha dejado una de esas pistas que encienden a los fans antes de tiempo. En una fotografía del rodaje de Man of Tomorrow muestra a Nicholas Hoult con el traje de batalla clásico de Lex Luthor, una imagen que cambia el tono de cualquier especulación previa.
La secuela de Superman no solo tendrá a Brainiac como villano central. Ahora también coloca en primer plano una versión de Lex Luthor ligada a una de las imágenes más reconocibles del personaje, ese blindaje verde y morado que en los cómics funciona casi como una declaración de guerra.
El traje de Lex Luthor volvió desde 1983
Aquel traje de batalla apareció por primera vez en 1983. En las historietas, estaba construido con tecnología alienígena y reforzado con kryptonita, una combinación pensada para algo muy concreto, permitir que un humano pudiera enfrentarse de verdad a Superman.
No es un detalle menor. Si Gunn ha decidido enseñar precisamente esa armadura durante el rodaje, la elección sugiere un Lex Luthor menos encerrado en los despachos y más dispuesto a intervenir de forma directa en el conflicto.
También hay una ironía interesante en esa imagen. Mientras Brainiac ocupa el lugar de gran amenaza de la película, la fotografía difundida por el director ha conseguido que buena parte de la conversación gire alrededor del viejo enemigo terrenal de Superman.
Brainiac dominará la historia, pero Lex ya pide foco
Brainiac será el villano central de Man of Tomorrow, de modo que la presencia del traje no desplaza necesariamente el eje de la historia. Lo que hace es abrir la puerta a un reparto del antagonismo donde la amenaza cósmica y la obsesión personal convivan en pantalla.
Ahí está una de las claves del proyecto. Brainiac representa la escala desmesurada, casi fría, mientras que Lex Luthor introduce una rivalidad mucho más humana, aunque vaya envuelta en metal alienígena y kryptonita.
Dentro de ese mismo tablero entrará además la reina Maxima, que se unirá a la trama. Su incorporación ensancha el mapa del relato y acerca la secuela a una dimensión más poblada, menos centrada en un único duelo.
El nuevo universo de DC sigue dejando huecos sin resolver
La película Superman de James Gunn se estrenó el año pasado, así que esta secuela llega cuando el nuevo universo cinematográfico todavía está fijando sus propias reglas. Cada aparición y cada ausencia pesan más de lo habitual en esta fase.
Mientras se aproxima también el estreno de Supergirl, siguen abiertas varias dudas sobre la posible entrada de la Banda de la Justicia, Supergirl o enlaces con la segunda temporada de El Pacificador. Gunn, de momento, ha preferido insinuar antes que confirmar.
Esa estrategia convierte una simple foto de rodaje en algo más que material promocional. Funciona como un aviso de escala, de tono y de ambición para una secuela donde Brainiac encabeza la amenaza, pero donde Lex Luthor ya aparece vestido para la guerra con un traje nacido en 1983 y alimentado por kryptonita.