Un cohete despegó desde la pantalla grande, y esta vez no era solo una metáfora. *Super Mario Galaxy la película* ha aterrizado en los cines con fuerza cósmica, arrasando en taquilla y reafirmando que el fontanero más famoso del mundo sabe navegar con soltura tanto por tuberías como por agujeros de gusano. En su primer fin de semana, el filme recaudó 130 millones de dólares en 4.252 cines de Estados Unidos, y en sus primeros cinco días ya había alcanzado los 190 millones. Un lanzamiento estelar, aunque no tanto como para igualar a su predecesora.
El peso de la leyenda
La sombra de la primera entrega, *Super Mario Bros La película* (2023), es larga. Con 146 millones en su primer fin de semana y 204 millones en cinco días, marcó un estándar difícil de superar. Pero *Super Mario Galaxy la película* no ha llegado para copiar, sino para expandirse esta vez, Mario y Luigi se adentran en el espacio, en una travesía que homenajea el universo de *Super Mario Galaxy*, uno de los títulos más queridos de la saga en consolas. Dirigida por Aaron Horvath y Michael Jelenic, la cinta mantiene el tono desenfadado y visualmente explosivo que enamoró en la primera parte, pero con una ambición narrativa más amplia ahora no se trata solo de salvar a una princesa, sino de salvar múltiples mundos.
Un universo rentable
En el mercado internacional, la película sumó 182,4 millones de dólares en 78 territorios, lo que eleva su recaudación mundial total a 372,5 millones. Es una cifra impresionante, aunque aún por debajo de los 375 millones que la primera entrega logró en el mismo periodo, con 171 millones procedentes del extranjero. Pero hay un matiz importante el presupuesto de *Super Mario Galaxy la película* fue de 110 millones de dólares, lo que, combinado con el apoyo de Nintendo y la maquinaria de Universal e Illumination, sugiere que la rentabilidad está asegurada desde muy temprano. Las cuentas en Kyoto deben estar sonriendo.
Y es que Nintendo no está jugando al azar. Tras el éxito global de la primera película, que alcanzó la friolera de 1.300 millones de dólares en todo el mundo, la compañía japonesa ha visto en el cine una extensión natural de sus franquicias. El cine ya no es un experimento es una estrategia. Y si los videojuegos construyeron un imperio cultural, el cine puede convertirlo en un imperio económico sostenible.
Un fin de semana de récords (aunque no de uno)
Junto a Mario, otros títulos brillaron en la cartelera. *Proyecto Salvación* se mantuvo en segundo lugar con 30 millones de dólares, alcanzando un total de 217 millones en Norteamérica y 420,7 millones a nivel global. Y en tercer lugar, *El Drama*, la incursión en la comedia negra de A24 protagonizada por Zendaya y Robert Pattinson, debutó con 14,4 millones en 3.087 salas y ya acumula 28 millones de dólares en todo el mundo. Un reparto variado, pero con un denominador común todos contribuyeron a lo que Comscore ha calificado como el fin de semana más sólido del año.
"La taquilla va por encima del 2025 la venta de entradas ha subido un 25 %" - Comscore
Ese 25% no es solo un número es una señal. Después de años de incertidumbre post-pandemia, con salas vacías y estrenos en streaming que mermaban la experiencia colectiva, el cine vuelve a llenarse. La gente quiere salir de casa, sentarse en la oscuridad y dejarse llevar por historias grandes, ruidosas y emocionales. Quieren ver a Mario volar entre planetas, a héroes luchar contra el caos y a actores reconocibles perder el juicio en comedias oscuras. El cine no ha muerto ha mutado. Y el éxito de estas películas no es solo financiero, sino cultural están devolviendo a las salas su rol de espacio compartido, de ritual colectivo.
Lo más fascinante no es que una película de videojuegos haya vuelto a triunfar, sino que lo haya hecho en un momento en que muchos daban por sentado que el público ya no acudía al cine. El estreno de *Super Mario Galaxy la película* no rompió récords absolutos, pero sí algo más valioso la inercia. Demostró que, con la mezcla adecuada de nostalgia, innovación visual y apuesta por el formato grande, incluso un fontanero puede convertirse en un faro de esperanza para toda una industria. Y mientras Mario explora galaxias, nosotros nos preguntamos ¿qué otro universo estará listo para saltar de la pantalla del salón a la pantalla del cine?