'Mickey 17' en Netflix y Movistar Plus+: la comedia negra de Bong Joon Ho sobre clones y una vida que se imprime otra vez

La película de Bong Joon Ho llegó a cines el 7 de marzo de 2025, dura 2 horas y 17 minutos, recaudó 133,5 millones y obtuvo 4/5 estrellas.

01 de junio de 2026 a las 14:51h
'Mickey 17' en Netflix y Movistar Plus+: la comedia negra de Bong Joon Ho sobre clones y una vida que se imprime otra vez
'Mickey 17' en Netflix y Movistar Plus+: la comedia negra de Bong Joon Ho sobre clones y una vida que se imprime otra vez

Morir en el trabajo y volver a la impresora como si nada ya era una premisa incómoda. Mickey 17 llegó a los cines el 7 de marzo de 2025 con 2 horas y 17 minutos para estirar esa idea hasta volverla sátira, ciencia ficción y comedia negra a la vez.

Bong Joon Ho dirige esta adaptación de la novela Mickey7 de Edward Ashton y vuelve a un territorio que conoce bien, el de las jerarquías que aplastan a quienes ocupan el último escalón. No lo hace desde el realismo social de la huella de Parásitos, sino desde una colonia espacial donde la vida humana puede reemplazarse como una pieza industrial.

Bong Joon Ho llevó al espacio una vieja obsesión

La historia sigue a un voluntario encargado de misiones peligrosas porque, si muere, otra versión de su cuerpo puede imprimirse de nuevo. El problema aparece cuando ese mecanismo deja de ser limpio y surge una copia sin que la versión anterior haya desaparecido.

Ahí entra la grieta moral de la película. Lo que parecía un sistema pensado para ahorrar costes y asumir riesgos extremos se convierte en una pregunta bastante terrenal sobre identidad, propiedad del cuerpo y valor de una vida cuando existe la posibilidad técnica de repetirla.

Robert Pattinson encabeza un reparto principal en el que también figuran Naomi Ackie, Steven Yeun, Mark Ruffalo y Toni Collette. Ruffalo interpreta a Kenneth Marshall, el político que lidera la tripulación, mientras Collette da vida a su esposa.

El reparto sostiene una trama donde nadie resulta intercambiable

Ese detalle tiene su ironía. La película gira alrededor de un hombre presuntamente sustituible, pero depende de un grupo de intérpretes muy reconocibles para que la maquinaria funcione y para que la sátira política no quede reducida a un simple juego de clones.

También pesa el nombre del director. Bong Joon Ho venía de su recorrido tras Parásitos, la película estrenada en 2019 que lo situó en el centro de la conversación mundial y convirtió cada nuevo proyecto suyo en una prueba de expectativas bastante altas.

En números, la operación fue grande. La producción contó con un presupuesto de 118 millones de dólares y su recaudación mundial alcanzó 133,5 millones, una distancia corta que dibuja mejor el tamaño de la apuesta que cualquier campaña publicitaria.

La taquilla dejó una cuenta mucho menos holgada

La cifra invita a una lectura menos triunfalista de la que suele acompañar a los grandes estrenos. Ingresar más que el presupuesto no siempre equivale a respirar con calma, sobre todo cuando detrás hay una superproducción de estudio, una distribución global y un director asociado a prestigio autoral.

La recepción crítica, al menos, dejó un balance más nítido. La película obtuvo 4 sobre 5 estrellas en su valoración crítica, una nota que sugiere un respaldo sólido aunque no un entusiasmo unánime.

Después de su paso por salas, la película encontró una segunda vida en plataformas y ahora puede verse en Netflix y en Movistar Plus+. Resulta una salida muy coherente para una historia sobre copias, persistencia y retorno, aunque en este caso el regreso ocurra en el salón de casa.

Hay algo casi demasiado apropiado en esa trayectoria. Una película sobre un trabajador que nunca termina de desaparecer acabó recorriendo el camino completo de la industria audiovisual, del estreno en cines a dos plataformas, después de sumar 133,5 millones de dólares frente a un coste de 118 millones.

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