'Mis muertos tristes' llega a Netflix el 24 de septiembre: una médica de 60 años ve y oye a los muertos

La miniserie de cuatro episodios adapta el cuento de Mariana Enriquez y está dirigida por Pablo Larraín. Netflix la estrenará en España el 24 de septiembre.

02 de septiembre de 2026 a las 14:02h
'Mis muertos tristes' llega a Netflix el 24 de septiembre: una médica de 60 años ve y oye a los muertos
'Mis muertos tristes' llega a Netflix el 24 de septiembre: una médica de 60 años ve y oye a los muertos

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Hay historias de fantasmas que buscan el susto y otras que prefieren quedarse a vivir en la incomodidad. Netflix estrenará en España el 24 de septiembre la miniserie Mis muertos tristes, una adaptación del cuento de Mariana Enriquez dirigida por Pablo Larraín, y ahí ya hay una pista clara sobre el tono que cabe esperar.

Netflix vuelve a mirar a la literatura latinoamericana

La miniserie tendrá cuatro episodios.

No es un detalle menor que llegue después de otros movimientos recientes de la plataforma en la región. En 2025, Netflix produjo la serie Cien años de soledad y la película Pedro Páramo, dos títulos que sitúan ahora a adaptaciones literarias recientes dentro de una estrategia muy visible.

Aquí el punto de partida no nace de una novela larga, sino de un cuento. Mariana Enriquez publicó Mis muertos tristes en la colección Un lugar soleado para gente sombría, editada por Anagrama en 2024.

Pablo Larraín entra en una historia donde la muerte habla

Detrás de la cámara estará Pablo Larraín, el director chileno que ya firmó Neruda, Jackie, Spencer y El conde. Su filmografía ha vuelto una y otra vez sobre figuras heridas, presencias incómodas y relatos donde lo real nunca termina de estar quieto.

La protagonista es Ema, una médica de sesenta años capaz de ver y escuchar a los muertos.

Junto a ella aparece su sobrina Julie, de modo que la historia no se apoya solo en una facultad sobrenatural, sino también en una relación familiar que puede tensar la frontera entre lo íntimo y lo inexplicable. Ahí suele estar la fuerza de este tipo de relatos, cuando el misterio entra en casa y deja de parecer un asunto lejano.

Una médica de sesenta años cambia el centro del relato

No abundan las ficciones de plataforma que coloquen en el centro a una protagonista de sesenta años, y menos aún si además ejerce como médica. Ese dato desplaza la historia hacia un territorio curioso, porque mezcla una profesión asociada al diagnóstico con una capacidad que no cabe en ningún protocolo.

También cambia la escala del conflicto. Ver y escuchar a los muertos no suena aquí a truco de guion, sino a una condición que acompaña a Ema en su vida cotidiana y que alcanza a Julie, la sobrina con la que comparte el núcleo de la trama.

Cuatro episodios dan poco margen para la dispersión.

Esa duración sugiere una narración concentrada, más cercana a una herida abierta que a una saga expansiva. Entre una autora argentina que ha convertido lo inquietante en materia literaria y un director chileno acostumbrado a filmar zonas de sombra, la miniserie llega con una combinación rara vez casual.

El 24 de septiembre, además, España recibirá una historia donde una médica de sesenta años escucha a los muertos mientras Netflix encadena otra adaptación latinoamericana, esta vez en solo cuatro episodios.

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