'Misión imposible III' en cines hizo dudar a Paramount de Tom Cruise: lo despidió en 2006 pese a recaudar 398 millones

Paramount apartó a Tom Cruise en 2006 tras 'Misión imposible III', dirigida por J.J. Abrams, aunque la película superó los 398 millones de dólares en taquilla mundial.

21 de junio de 2026 a las 17:50h
'Misión imposible III' en cines hizo dudar a Paramount de Tom Cruise: lo despidió en 2006 pese a recaudar 398 millones
'Misión imposible III' en cines hizo dudar a Paramount de Tom Cruise: lo despidió en 2006 pese a recaudar 398 millones

Hubo un momento en que Tom Cruise dejó de parecer intocable para Paramount. El estudio lo apartó en 2006, justo después del estreno de Misión Imposible III recaudó más de 398 millones con un presupuesto de 150 millones, una cifra que en otro contexto sonaría solvente, pero que dentro de la lógica de una gran franquicia se quedó corta.

Sumner Redstone, dueño de Paramount, lo resumió sin rodeos al hablar del rendimiento comercial de aquella entrega.

"Misión Imposible III tuvo un presupuesto de 150 millones de dólares y recaudó más de 398 millones de dólares en todo el mundo. Dobló el precio de lo que costó, sí, pero el estudio esperaba mucho más". - Sumner Redstone, dueño de Paramount

La ruptura no se explicó solo por la taquilla. Paramount Pictures despidió a Tom Cruise en 2006 por su comportamiento público y por su apoyo a la Cienciología, de modo que una de las caras más rentables de Hollywood quedó fuera de la saga que él mismo había convertido en emblema.

J.J. Abrams dirigió una película que no bastó para calmar al estudio

El 5 de mayo de 2006 llegó a los cines una película de 2 horas y 6 minutos, dirigida por J.J. Abrams y protagonizada por Tom Cruise, Philip Seymour Hoffman y Ving Rhames.

Después de ese golpe, Cruise se alejó de las grandes producciones y encadenó títulos como Leones por corderos en 2007 y Valkiria en 2008. No desapareció, pero sí dejó de ocupar ese lugar de estrella blindada que durante años parecía inmune a cualquier tropiezo.

Entonces apareció una jugada inesperada.

Su papel en la reinvención de Cruise llegó bastante después, pero antes de eso Tropic Thunder, dirigida por Ben Stiller en 2008, ya había alterado la conversación sobre el actor. Aquella actuación le dio una nominación al Globo de Oro y reactivó el interés de Paramount por recuperar a quien poco antes había expulsado.

Paramount aceptó su vuelta, pero exigió un posible relevo

El regreso no fue limpio ni sentimental. Paramount aceptó que Cruise volviera para la cuarta entrega, aunque puso una condición que revelaba la desconfianza del estudio, introducir a un nuevo actor que pudiera liderar la franquicia.

Ese actor fue Jeremy Renner, nominado al Oscar por En tierra hostil en 2008 y fichado como sustituto para Misión Imposible Protocolo fantasma, estrenada en 2011.

Renner habló del encargo cuando la operación todavía olía a transición.

"Es una franquicia con potencial para que alguien tome el relevo [...] Esa es la idea". - Jeremy Renner, actor

La frase decía mucho sin necesidad de adornos. Paramount quería proteger la marca incluso si su estrella principal fallaba, una lógica muy de estudio clásico aplicada a una saga que el público seguía asociando, casi por reflejo, al cuerpo de Cruise corriendo, saltando o colgando de algún lugar imposible.

Brad Bird firmó el giro que cambió el equilibrio

Cuando Protocolo fantasma llegó a los cines en 2011, la apuesta salió mejor de lo previsto.

La cuarta entrega rozó los 700 millones de dólares con un presupuesto de 145 millones, muy por encima de los resultados de Misión Imposible III. Brad Bird dirigió aquella película y Cruise volvió a colocar el riesgo físico en el centro del espectáculo con una escena real colgado del Burj Khalifa en Dubái.

A veces una franquicia busca relevo y encuentra otra cosa, una prueba de que su figura central sigue siendo el mejor argumento comercial. Ese intento de preparar a Jeremy Renner para tomar el mando convivió con una evidencia más contundente que cualquier plan de despacho, la entrega diseñada para abrir la puerta a un sustituto terminó reforzando la dependencia de Cruise.

Ni siquiera el dato más reciente rompe esa paradoja.

Misión imposible Sentencia final se estrenó en 2025 y recaudó casi 600 millones de dólares, una cifra notable que, vista junto al despido de 2006 y al experimento de 2011, recuerda hasta qué punto esta saga ha girado durante años alrededor de un actor al que primero apartaron y luego necesitaron otra vez.

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