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Hay historias de guerra que se cuentan con mapas, fechas y desembarcos. Mosquito Bowl: Un partido en plena guerra llegará a los cines el 30 de octubre de 2026 y coloca el foco en algo mucho más extraño y humano, un partido de fútbol americano jugado en mitad del frente del Pacífico.
Peter Berg dirige para Netflix una película basada en el libro de no ficción The Mosquito Bowl: A Game of Life and Death in World War II, de Buzz Bissinger.
Cuatro jugadores dejaron la universidad y acabaron en los Marines
La trama sigue a John McLaughry, Bob Baumann, Tony Butkovich y David Schreiner, cuatro jugadores universitarios que se alistaron en el Cuerpo de Marines de Estados Unidos tras el ataque a Pearl Harbor.
Aquí no hay una separación limpia entre deporte y guerra. Primero fueron promesas del fútbol americano universitario y después pasaron a formar parte de una maquinaria militar que los llevó al Pacífico, un salto que resume bien cómo aquel conflicto absorbió vidas que hasta entonces parecían destinadas a otro tipo de estadio.
La película llegará al catálogo de Netflix el 25 de noviembre de 2026.
En Guadalcanal, la Nochebuena también tuvo forma de partido
El centro del relato está en el llamado Mosquito Bowl, un partido disputado en Guadalcanal durante la Nochebuena de 1944 entre miembros de distintos regimientos de Marines.
No fue un encuentro en tiempos de paz ni una exhibición para la galería. Ocurrió antes de la invasión de Okinawa y, por eso mismo, el partido queda suspendido en un momento casi imposible, entre la necesidad de mantener una rutina reconocible y la certeza de que el frente todavía iba a exigir mucho más.
En ese cruce entre barro, uniformes y balón también asoma la memoria audiovisual del Pacífico, que ya había vuelto sobre Guadalcanal y Okinawa desde la experiencia de los marines.
Antes de Okinawa, un gesto cotidiano adquirió otro peso
Ese detalle cambia la escala de lo que se ve en pantalla. La Nochebuena de 1944 no aparece como una pausa sentimental aislada, sino como un instante robado antes de otra operación militar en uno de los escenarios más duros de la guerra en el Pacífico.
Resulta difícil encontrar una imagen más elocuente.
Buzz Bissinger encontró en ese episodio la materia de un libro de no ficción y Peter Berg lo traslada ahora al cine con una estructura que une nombres propios, deporte universitario y combate. Entre Pearl Harbor y Okinawa, la película encierra a sus protagonistas en una contradicción muy concreta, la de disputar un partido en Guadalcanal cuando la guerra todavía no había terminado.