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El crimen de Elize Matsunaga volvió a entrar en millones de salones el 22 de julio.
Netflix estrenó ese día Elize Sombras de una mujer llegó al número uno en 31 países, incluida España. La película se colocó en cabeza entre las más vistas de la plataforma con una historia que no nace de la imaginación, sino de un caso real ocurrido en Brasil.
Un asesinato de 2012 regresó ahora convertido en ficción
La trama parte del caso de Elize Matsunaga, acusada de asesinar y descuartizar a su marido, el empresario Marcos Matsunaga, en 2012. Ahí está la sacudida que explica buena parte de su tirón, porque el relato mezcla crimen, dinero y una intimidad rota que sigue provocando la misma incomodidad que entonces.
Lorena Comparato interpreta a la protagonista.
Detrás del guion están Raphael Montes y Mariana Torres, que convierten un suceso conocido en una película para público global. No es un terreno nuevo para la plataforma, que lleva tiempo probando cómo los crímenes reales pueden funcionar también como ficción, igual que ya ocurrió con otro número uno reciente que escaló con rapidez en varios mercados.
Felipe Vellas retomó un caso que ya tenía otra vida en pantalla
Felipe Vellas dirige la película. Su trabajo llega después de que Boutique Filmes abordara el mismo caso en la serie documental de Netflix un epílogo criminal muy visto, aunque aquí el punto de partida no es la reconstrucción documental, sino la dramatización.
Esa doble vida del mismo material resulta llamativa.
Primero hubo una serie documental centrada en los hechos y ahora una película que reordena el caso desde la interpretación y el guion. El paso de un formato a otro cambia la distancia con el espectador, porque una cosa es escuchar un crimen y otra muy distinta verlo encarnado por una actriz.
El dato más revelador quizá no sea solo el primer puesto en 31 países, sino la facilidad con la que un asesinato de 2012 vuelve a competir en tiempo presente como si acabara de ocurrir.