Las pantallas verticales han ganado terreno en los últimos años. Primero fueron los teléfonos móviles, luego las redes sociales y ahora, sin que muchos lo hayamos notado, también los gigantes del entretenimiento están adaptando su contenido a este formato. Netflix, por ejemplo, ya está probando un feed de vídeos verticales con recomendaciones personalizadas impulsadas por inteligencia artificial. No es un prototipo lejano lleva en fase de pruebas desde hace más de un año. No se trata de copiar TikTok, sino de entender cómo cambia la forma en que consumimos historias, incluso cuando esas historias duran solo unos segundos.
El algoritmo que te conoce mejor que tú
La IA no solo está cambiando cómo vemos las series, sino cómo las encontramos. Netflix lleva décadas perfeccionando sus algoritmos de recomendación, pero ahora apuesta por modelos más avanzados, capaces de entender matices no solo qué tipo de drama te gusta, sino qué momento del día prefieres una comedia ligera, o cómo cambia tu humor según el fin de semana. El sistema aprende no solo de lo que ves, sino de cómo lo miras. ¿Te detienes en un plano? ¿Avanzas rápidamente? Esos datos, antes invisibles, ahora alimentan modelos más sofisticados.
Disney+ no se queda atrás. Su llegada al mundo del vídeo vertical no es una moda pasajera, sino una apuesta estratégica. Saben que los jóvenes no solo miran series en la tele, sino que consumen contenido entre otras mil cosas, en mitad del metro, con una mano en el teléfono. La atención es escasa, y el entretenimiento debe adaptarse a ella. Por eso, además de vídeos verticales, están explorando nuevas formas de navegación. Una de ellas es una herramienta de búsqueda inspirada en ChatGPT que permite preguntar por contenidos con lenguaje natural: "¿Qué película de superhéroes hay con un personaje que viaja en el tiempo?"
IA para crear, no para reemplazar
Detrás de estas innovaciones no hay solo ingenieros, sino una reflexión ética sobre el papel de la inteligencia artificial en la creación cultural. Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, lo tiene claro "Se necesita un gran artista para crear una gran obra de arte, y la IA no cambiará eso". Pero también cree que la tecnología puede ser un acelerador de talento. "La IA les proporcionará a esos artistas mejores herramientas para dar vida a sus visiones", dice. No se trata de escribir guiones automáticamente, sino de ayudar a visualizar escenarios, acelerar ediciones o traducir contenidos con más matices.
Gregory Peters, también codirector ejecutivo, subraya que, aunque llevan veinte años trabajando en personalización, aún ven margen de mejora. "Llevamos dos décadas trabajando en la personalización y las recomendaciones, pero aún vemos un enorme margen de mejora aprovechando las nuevas tecnologías", afirmó durante la presentación de resultados. Y va más allá "Los sistemas de recomendación basados en nuevas arquitecturas de modelos no solo mejoran la personalización actual, sino que también nos permiten iterar y mejorar con mayor rapidez, añadiendo compatibilidad con diferentes tipos de contenido de forma mucho más eficiente".
El futuro entra por el móvil
Quizá dentro de unos años nos parezca extraño que alguna vez dudáramos de si las películas o series podrían contarse en vertical. Al fin y al cabo, el cine nació en movimiento, y ahora vuelve a moverse, literalmente, con nosotros. No se trata de que todo cambie, sino de que nada se pierda ni la profundidad narrativa, ni la emoción del cine, ni la comodidad del scroll. Lo interesante no es que la IA recomiende mejor, sino que, al hacerlo, esté redefiniendo qué significa descubrir una historia. Y eso, al final, es también una forma de contarla. En 2024, ver televisión ya no es sentarse frente a una pantalla es caminar con ella, en la palma de la mano, mientras el algoritmo susurra "esto te va a gustar". Y muchas veces, acierta.