“Noche en el valle de las brujas” llega al Cinema Orion: solo 150 espectadores por función el 8 de julio de 2026

23 de abril de 2026 a las 13:40h
“Noche en el valle de las brujas” llega al Cinema Orion: solo 150 espectadores por función el 8 de julio de 2026
“Noche en el valle de las brujas” llega al Cinema Orion: solo 150 espectadores por función el 8 de julio de 2026

Cuando piensas en Studio Ghibli, probablemente imaginas cielos infinitos surcados por castillos flotantes, bosques donde habitan espíritus antiguos o niñas que se convierten en brujas sin pretenderlo. Ese universo mágico, tan reconocible como íntimo, está a punto de abrir una nueva puerta.

El 8 de julio de 2026, el estudio japonés estrenará un cortometraje animado llamado *Majo no Tani no Yoru*, o, en español, *Noche en el valle de las brujas*. No será en cines comerciales ni en plataformas de streaming, sino en un lugar muy especial el Cinema Orion, dentro del Ghibli Park, en Nagakute, en la prefectura de Aichi.

Un estreno en clave de experiencia

Este no es un lanzamiento convencional. El estreno de *Noche en el valle de las brujas* será una experiencia casi ritual, limitada a solo 150 espectadores por función. El Cinema Orion, un espacio íntimo y cuidado hasta el más mínimo detalle, se convierte así en el epicentro de un encuentro entre el público y la animación más artesanal del planeta. La magia no se consume en masa, sino que se degusta lentamente, en porciones pequeñas y precisas. Es una apuesta clara contra la lógica de los algoritmos y los estrenos globales simultáneos. Aquí, la exclusividad no es un lujo, sino parte del lenguaje del cine.

Las inscripciones para acceder a las proyecciones comenzarán el 10 de mayo, y las entradas se asignarán por orden de llegada. No habrá sorteos ni subastas, solo la paciencia y la devoción de quienes estén dispuestos a hacer cola, literal o virtualmente, por un asiento. En un mundo donde todo parece disponible al instante, esta decisión suena casi como una provocación. Pero también como un homenaje al valor del tiempo, del deseo, de la espera como parte del placer.

La mano de los maestros

Detrás de la cámara, dos figuras clave dan forma a esta nueva obra Gorō Miyazaki y Akihiko Yamashita. El primero, hijo de Hayao Miyazaki, ha transitado un camino propio dentro del estudio, desde la dirección de *Tales from Earthsea* hasta el reciente y aclamado *El castillo vagabundo* (2004) y *Desde la terraza de Arrietty* (2010). Su estilo, a menudo menos épico y más introspectivo que el de su padre, aporta una sensibilidad única al proyecto. Junto a él, Yamashita, animador de larga trayectoria en Ghibli y responsable de algunos de los momentos más poéticos de películas como *Ponyo* o *El viento se levanta*, aporta su dominio del movimiento y la luz.

Juntos, forman un dúo que equilibra herencia y experimentación. No se trata de repetir fórmulas, sino de explorar nuevos territorios dentro del lenguaje visual que Ghibli ha perfeccionado durante décadas. ¿Qué nos revelará esta *Noche en el valle de las brujas*? Quizá no sean hechizos ni batallas, sino el silencio entre las ramas, el rumor de una presencia invisible, el tipo de magia que solo se percibe cuando uno se detiene a mirar.

El Ghibli Park como santuario del cine

Que el estreno tenga lugar en el Ghibli Park no es casualidad. Este espacio, construido sobre el antiguo parque de atracciones de Nagakute, no es un parque temático al uso. No hay montañas rusas ni personajes disfrazados gritando al micrófono. En su lugar, hay bosques recreados, molinos al viento, casas que parecen salidas de un cuento. Es un lugar donde el tiempo se ralentiza, donde los adultos pueden volver a ser niños sin vergüenza. Y ahora, con el Cinema Orion, se convierte también en un lugar de culto al cine como experiencia sensorial, casi espiritual.

Proyectar allí un cortometraje inédito no es solo una estrategia de marketing. Es una declaración de intenciones. Studio Ghibli parece decirnos que el cine no debe perder su dimensión ceremonial, su poder de congregación. En una era de pantallas individuales y consumo solitario, este pequeño cine de 150 butacas se erige como un acto de resistencia poética.

Quizá, cuando el 8 de julio de 2026 la luz se apague en el Cinema Orion y comience a brillar la primera imagen de *Noche en el valle de las brujas*, no estemos ante un simple estreno, sino ante un recordatorio que hay historias que necesitan silencio, que hay magia donde menos la esperamos, y que a veces, para ver algo verdaderamente hermoso, hay que viajar lejos, hacer cola y sentarse muy quieto.

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