'Regreso al futuro III' en cines: Christopher Lloyd casi se agarra al tren en una escena que pudo acabar en accidente

Christopher Lloyd revela en sus memorias In My Own Time que dudó de aceptar a Doc Brown y cuenta cómo una secuencia de 'Regreso al futuro III' estuvo a punto de salirse de control.

03 de noviembre de 2026 a las 10:46h
'Regreso al futuro III' en cines: Christopher Lloyd casi se agarra al tren en una escena que pudo acabar en accidente
'Regreso al futuro III' en cines: Christopher Lloyd casi se agarra al tren en una escena que pudo acabar en accidente

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Christopher Lloyd llegó a pensar que no haría de Doc Brown.

A sus 88 años, el actor ha publicado sus memorias llevan por título In My Own Time y en ellas recupera un giro llamativo de su carrera. Antes de convertirse en una de las caras más reconocibles de Regreso al futuro, descartó el guion de la primera película y solo después aceptó el papel.

El personaje que casi rechazó acabó marcando media década

Entre 1984 y 1985 rodó la primera entrega de la saga. Más tarde volvió para las dos secuelas, filmadas entre 1989 y 1990.

Aquel calendario comprimido ayuda a entender por qué Doc Brown quedó fijado en la memoria popular como una presencia continua, casi inseparable de una etapa entera del cine comercial de los ochenta y principios de los noventa. El cierre de ese recorrido llegó el 30 de noviembre de 1990, cuando Regreso al Futuro III, dirigida por Robert Zemeckis y protagonizada por Michael J. Fox, Christopher Lloyd y Thomas F. Wilson, se estrenó en cines.

No es un detalle menor que Michael J. Fox publicara a principios de 2026 sus propias memorias, tituladas Future Boy, porque esa coincidencia editorial vuelve a colocar a la saga en una conversación más íntima. Ya no habla solo de viajes en el tiempo, también de cómo sus protagonistas revisan desde la vejez o la madurez un rodaje que sigue muy vivo en varias generaciones.

Doc Brown corrió junto al tren cuando todo podía torcerse

En sus recuerdos, Christopher Lloyd sitúa uno de los momentos más tensos en una secuencia de la tercera parte.

"Hay una secuencia en la tercera parte en la que Doc va a caballo persiguiendo a toda velocidad a la locomotora de vapor, con la esperanza de que esta lleve de nuevo a Marty y al DeLorean al presente" - Christopher Lloyd, actor

La escena no se resolvía con una simple cabalgada para la cámara. Exigía acercarse al último vagón mientras el tren avanzaba con fuerza y medir cada gesto a una distancia donde un impulso mal calculado podía arruinar mucho más que una toma.

"La escena requería que yo cabalgara justo al lado de la parte trasera del tren, hasta estar lo suficientemente cerca como para agarrarme a un asidero del vagón. Sin embargo, me advirtieron claramente que no lo hiciera; bajo ningún concepto debía intentar agarrarme, ni pasarme del caballo al tren" - Christopher Lloyd, actor

Aun así, el peligro no quedó solo en la teoría. Lloyd describe esa clase de segundo en que el cuerpo cree que puede hacer lo que el equipo de seguridad acaba de prohibir, una tentación física y casi automática que convierte una escena de aventuras en una prueba de autocontrol, como ocurrió en otro momento recordado de la saga por razones muy distintas.

"Lo tenía ahí mismo. El tren avanzaba a una velocidad vertiginosa, y estaba tan cerca que podía sentir el zumbido a medida que pasaba a mi lado. Lo tenía al alcance de la mano. Y pensé: 'Puedo hacerlo. Está ahí'. Por poco pongo todo en peligro. Pero no lo hice; fue una situación que estuvo a punto de complicarse" - Christopher Lloyd, actor

Vista hoy, la anécdota tiene algo muy terrenal que explica parte del magnetismo de la película. Frente a la fantasía del DeLorean, la locomotora, el caballo y una mano a punto de aferrarse al vagón recuerdan que el suspense también dependía de una decisión mínima, tomada a pocos centímetros del riesgo.

Al final, una de las imágenes más recordadas de Regreso al Futuro III nació de una renuncia. Lloyd no se agarró al tren, y esa distancia de apenas un brazo es la misma que separó una escena de cine de un accidente real.

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