El actor Robert Downey Jr. condujo por la Pacific Coast Highway en 2003 tras varios días sin dormir y con drogas en el vehículo. La hamburguesa asquerosa de Burger King que consumió esa noche le hizo temer un infarto y marcó un punto de inflexión en su vida.
«Tengo que dar las gracias a Burger King. Era una hamburguesa tan asquerosa la que pedí», declaró el intérprete. Se la comió con un refresco grande y pensó que algo muy malo iba a pasar. «Pensé que podía darme un infarto o acabar en el hospital».
Ese episodio de malestar físico extremo provocó una reacción inmediata. El actor contactó con personas cercanas, solicitó ayuda y dejó de consumir drogas. «Estoy realmente en problemas. Necesito encerrarme cuatro días y sacar todo esto de mi sistema», afirmó en aquel momento.
La marca apareció en Iron Man como propuesta del actor
La trayectoria profesional del artista había sufrido graves contratiempos antes de su recuperación. Perdió su papel en Ally McBeal debido a arrestos, procesos de rehabilitación y problemas legales anteriores a 2008.
Su regreso a la primera línea del cine llegó con Iron Man en 2008. Jon Favreau dirigió la película donde Tony Stark anuncia que Stark Industries dejará de fabricar armas. Downey Jr. recordó su propuesta para la escena: «Pensé: debería estar comiendo algo de Burger King».
El equipo de producción confirmó que la marca ya era patrocinadora y autorizó la integración del producto en la secuencia. Esta decisión vinculó comercialmente al personaje con la cadena de comida rápida.
El reconocimiento de la industria culminó en 2024. El actor recibió el Oscar al mejor actor de reparto por su participación en Oppenheimer.