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Hay películas que siguen circulando mucho después del estreno. Gladiator recaudó 465,5 millones de dólares y ganó el Oscar a Mejor película en 2001, pero su huella pública aparece también en escenas menos previsibles, como la de un actor homenajeado en Malta un cuarto de siglo después.
Russell Crowe recibió el premio a la leyenda del cine en la clausura de los Premios Golden Bee, dentro del Mediterrane Film Festival de Malta, en un acto ligado al 25º aniversario de Gladiator.
Malta volvió a colocar a Gladiator en el centro del recuerdo
El vínculo no era casual. La película dirigida por Ridley Scott, con Crowe, Joaquin Phoenix y Connie Nielsen, se estrenó el 17 de mayo de 2000 y convirtió la isla en parte visible de su identidad cinematográfica.
Allí también se rodó Gladiator II, aunque Crowe no participó en la secuela, un contraste que deja a la primera entrega en un lugar muy concreto de la memoria del festival.
Crowe lo expresó con entusiasmo durante la ceremonia.
"¿Sabéis qué me encanta de Malta? ¡Todo!. Me encanta venir a Malta y agradezco la bienvenida que me dan cada vez que estoy aquí" - Russell Crowe, actor
Después, el actor elogió la labor de Johann Grech, comisionado de cine de Malta y director ejecutivo de Malta Film Studios, una figura clave en esa relación sostenida entre la isla y los rodajes internacionales.
Crowe contó que aquella película también fue una pelea diaria
No habló solo de celebración. Crowe recordó que el rodaje estuvo lejos de ser cómodo y que la construcción del personaje exigió defender su integridad día tras día.
"Digo 'me convertí en un hombre' porque no fue una producción fácil. Tuve que luchar cada día por la integridad del personaje que interpretaba, al igual que la propia trayectoria del personaje en una película. A veces tienes la suerte de hacer algo que conecta con la gente" - Russell Crowe, actor
Esa idea ayuda a entender por qué una superproducción de hace 25 años sigue reapareciendo cuando se habla de cine popular y prestigio industrial, igual que ocurre en listas de películas influyentes donde todavía conserva presencia.
Más revelador fue otro recuerdo, esta vez lejos de un plató.
Un socorrista italiano explicó mejor que nadie la vida posterior de la película
Durante un encuentro en Italia, Crowe contó que un jefe de socorristas rompió a llorar al estrecharle la mano. La escena no giraba alrededor de la fama, sino de la educación sentimental que una película puede dejar en una casa.
Según relató el actor, aquel hombre le explicó que su madre le puso un vídeo de Gladiator cuando él tenía ocho años para enseñarle qué clase de hombre esperaba que fuera, asociando esa lección a valores de honor, integridad y fe.
La frase final era difícil de olvidar.
"No lo entiendes. Cuando tenía 8 años, mi madre me sentó frente al televisor y puso un video de Gladiator. Me dijo que si alguna vez te preguntas qué tipo de hombre espera tu madre que seas, es este tipo de hombre: el honor, la integridad, la fe, este tipo de hombre. Un hombre hecho en Malta" - jefe de socorristas citado por Russell Crowe
Ahí aparece la dimensión menos mecánica de los aniversarios. No celebran solo una fecha, porque también reabren el modo en que una historia filmada en un lugar concreto acaba entrando en la memoria íntima de personas que ni trabajaron en el rodaje ni pisan una alfombra roja.
Veinticinco años después, la cifra sigue siendo doble. Por un lado están los 465,5 millones de dólares de taquilla. Por otro, esa definición que un niño recibió delante del televisor sobre el honor, la integridad y la fe de un hombre hecho en Malta.