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Hay fines de semana que funcionan como termómetro cultural. Spider-Man: Brand New Day recaudó 355 millones de dólares en Estados Unidos y convirtió su estreno en el mayor del país desde Vengadores: Endgame.
La cifra no salió de unas pocas pantallas privilegiadas. La película, protagonizada por Tom Holland y Zendaya, llegó a 4.487 salas en Estados Unidos y además sumó 72 millones de dólares en preestrenos norteamericanos, un registro que dejó atrás a Endgame. Cuando una película ya entra lanzada antes del viernes, la taquilla del fin de semana deja de ser solo una buena apertura y empieza a parecer una exhibición de músculo comercial.
El listón quedó por encima de No Way Home
Hasta ahora, la referencia más cercana dentro del propio personaje era Spider-Man: No Way Home, que en 2021 arrancó con 260 millones de dólares en Estados Unidos. Detrás aparecía Vengadores: Infinity War, con 257 millones en 2018, de modo que Brand New Day no solo lidera la cartelera sino también una pequeña clasificación de estrenos que en Hollywood se mira casi como si fuera una tabla de récords deportivos.
Fuera de Estados Unidos, el impulso no fue menor, y ahí asoma otra medida de escala. La recaudación internacional ya alcanzó 927 millones de dólares, una cantidad que explica por qué el hombre araña sigue siendo una de las piezas más rentables del engranaje de Marvel incluso cuando la conversación pública cambia de saga, de villano o de moda.
Kevin Feige, presidente de Marvel Studios, puso voz al arranque del filme.
"Este ha sido un estreno fenomenal y estamos muy agradecidos al público de todo el mundo por ver nuestra película tal y como estaba pensada para ser vista" - Kevin Feige, presidente de Marvel Studios
Su mensaje no se quedó en el agradecimiento. Feige añadió que ese debut refleja el poder perdurable de los personajes de Marvel y la conexión que mantienen con los fans de todo el mundo, una idea que encaja con una taquilla donde conviven la nostalgia, la fidelidad a una marca y la costumbre cada vez menos frecuente de llenar una sala el primer fin de semana.
Los preestrenos ya habían avisado de lo que venía
Setenta y dos millones de dólares antes del estreno formal no son un detalle menor.
Ese dato supera a Vengadores: Endgame en preestrenos y también abre una comparación inevitable con la marca histórica de Endgame, la película que hasta ahora servía como frontera simbólica para medir el apetito del público por los grandes eventos de Marvel. En taquilla, esos hitos funcionan como una memoria muy concreta, porque cada nuevo récord obliga a releer el anterior.
También obliga a mirar hacia atrás dentro de la propia saga de Spider-Man. el precedente de No Way Home dejó 50 millones de dólares en preestrenos y terminó su recorrido mundial con 1.921 millones. Esa comparación no fija un destino automático para Brand New Day, pero sí coloca su arranque en una zona donde cada cifra adicional deja de ser rutina y pasa a medirse contra los títulos más grandes de la franquicia.
Junto a Holland y Zendaya, el reparto incorpora a Sadie Sink, Jacob Batalon, Jon Bernthal, Tramell Tillman, Michael Mando y Mark Ruffalo. No es solo una suma de nombres conocidos, porque en universos como este el elenco también actúa como promesa de cruces, regresos y guiños que el público aprende a descifrar casi plano a plano.
Y ahí está la tensión más interesante de este estreno. Mientras Kevin Feige habla de la conexión duradera con los fans, los números cuentan algo todavía más concreto, que 355 millones en un fin de semana nacional y 927 millones en la recaudación internacional no describen solo el éxito de una película, sino la capacidad de un personaje para seguir convocando multitudes años después de que parecía haber tocado techo con No Way Home.