Spider-Man vuelve con una película que, si las cadenas de exhibición no corrigen la ficha, tendrá 2 horas y 30 minutos. AMC Theaters, Shaw Theatres de Singapur y Cineworld de Londres coinciden en esa duración, aunque Marvel Studios todavía no la ha confirmado oficialmente.
Son 150 minutos para una historia que arranca cuatro años después de Spider-Man No Way Home, cuando Peter Parker ya vive solo y nadie recuerda quién es tras el hechizo de Doctor Strange. Ahí está el punto de partida y también la herida del personaje, más cerca del aislamiento que del alivio.
Con 150 minutos, Spider-Man firmaría su película más larga
Si esa cifra se mantiene, la cinta sería la película de Spider-Man más larga hasta la fecha. También pasaría a ocupar el cuarto puesto entre las más extensas del UCM, solo por detrás de Vengadores Endgame, Black Panther Wakanda Forever y Eternals.
La comparación no es menor. Una aventura del trepamuros suele moverse con el pulso de la comedia, el romance juvenil y la acción rápida, pero aquí el metraje apunta a otra cosa, quizá a una historia con más peso dramático y con espacio para varios frentes abiertos.
Entre esos frentes aparece una nueva oleada de crímenes y, además, una mutación que altera las condiciones físicas del propio protagonista. Ese detalle introduce una tensión distinta, porque Peter Parker no solo tendría que enfrentarse a enemigos externos, sino también a un cambio en su propio cuerpo.
Peter Parker llega más solo y con más amenazas alrededor
Dirige Destin Daniel Cretton y firman el guion Chris McKenna y Erik Sommers. La producción vuelve a unir a Marvel Studios y Sony en un proyecto que necesita sostener al mismo tiempo continuidad, identidad propia y la expectativa comercial que arrastra cada nueva entrega del personaje.
Tom Holland encabeza un reparto donde regresan Zendaya y Jacob Batalon, mientras Jon Bernthal entra como Frank Castle y Michael Mando aparece como Scorpion. En esa misma línea de choque también figuran Marvin Jones III como Tombstone, Mark Ruffalo como Bruce Banner y Sadie Sink, que debuta en el UCM con un papel todavía sin revelar.
Ahí asoma una conexión interesante con el regreso de Frank Castle, porque Bernthal no entra como un nombre decorativo. Su presencia sugiere una película más pegada a la calle, más dura en sus conflictos y menos apoyada en la vida de instituto que marcó otras etapas del personaje.
El estreno cambia de fecha en una película que crece por todos lados
Además, el estreno en cines se adelanta al 29 de julio. El movimiento parece pequeño en el calendario, pero en una producción de este tamaño cualquier cambio de fecha se lee como una pieza más del engranaje industrial que rodea a Marvel y Sony.
No es el único detalle que alimenta la conversación alrededor de la película. Ya había señales de un Peter Parker aislado y en solitario en su nueva etapa en cines, pero ahora el posible metraje de 150 minutos añade otra capa, la de una historia obligada a administrar soledad, crimen, mutación y un reparto mucho más cargado de lo habitual.
Al final, la cifra que más pesa no es solo la del calendario ni la del reparto, sino la del reloj. Si Marvel no la desmiente, Spider-Man afrontará su regreso con 150 minutos y con una paradoja muy suya, la película más larga de su historia empieza con un héroe al que nadie recuerda.