A veces una puerta cerrada acaba abriendo otra más grande. Steven Spielberg llevaba años soñando con dirigir una película de James Bond y llegó a pedir el puesto dos veces, pero Cubby Broccoli siempre le respondió con la misma negativa.
Primero ocurrió después del éxito de ‘Tiburón’ convirtió a Spielberg en un director con peso propio en Hollywood. El cineasta recordó que quiso hacer una entrega de 007 desde el día en que vio ‘Dr. No’ y que, tras el impacto de aquella película sobre el tiburón, llamó a Broccoli para ofrecerse como director.
"Siempre he querido hacer una película de ‘James Bond’ desde el día que vi ‘Dr. No’, así que llamé a Cubby después de ‘Tiburón’ y me ofrecí como voluntario. Dije: ‘Si necesitas un director, me encantaría dirigir una’. Y él me dijo que no" - Steven Spielberg, director de cine
La historia no terminó ahí. En 1977, después de ‘Encuentros en la tercera fase’, Broccoli se puso en contacto con Spielberg para pedirle permiso para usar en ‘Moonraker’ la famosa melodía de cinco notas, una de las señas más reconocibles de aquella película sobre el contacto extraterrestre.
Spielberg vio entonces una segunda oportunidad y la formuló casi como una escena de negociación entre viejos conocidos. Aun así, el productor volvió a negarle la entrada al universo del agente 007, aunque el director accedió igualmente a ceder el uso de la melodía.
"Dije ‘voy a proponerte un trato. Te daré permiso para usar las cinco notas si tú me dejas dirigir una película de ‘James Bond’'. Me dijo que no. Le di permiso de todas formas" - Steven Spielberg, director de cine
Hawaii cambió el rumbo cuando George Lucas apareció con otra idea
Nunca llegó a saber por qué recibió aquellas negativas. Esa incógnita quedó flotando, pero el giro decisivo apareció ese mismo 1977, cuando Spielberg compartía días en Hawaii con George Lucas mientras ambos esperaban el estreno de ‘Star Wars Una Nueva Esperanza’.
Allí surgió una conversación que hoy parece una bifurcación clásica del cine comercial. Mientras Bond seguía fuera de su alcance, Lucas le habló de una nueva saga de aventuras que entonces todavía no se llamaba Indiana Jones, sino Indiana Smith.
En ese punto encaja también su relación con Harrison Ford, que más tarde quedaría unida a ese arqueólogo de sombrero y látigo. El personaje acabó siendo una de las asociaciones más duraderas de la carrera de Spielberg, nacida precisamente del no que recibió de Broccoli.
"Cuando le conté esa historia a George Lucas en 1977, cuando estábamos en Hawaii juntos preparándonos para el estreno de ‘Star Wars: Una Nueva Esperanza’, él dijo, ‘tengo algo mejor que Bond. Se llama Indiana Smith’, que era como se llamaba entonces. Me contó la premisa de la saga Indiana Jones, y así es como conseguí el trabajo" - Steven Spielberg, director de cine
Bond quedó atrás, pero la ironía siguió creciendo con los años
Resulta difícil no ver la paradoja. El director que no pudo entrar en la saga de 007 terminó construyendo otra franquicia de aventuras que marcó a generaciones y que, en muchos aspectos, ofrecía ese mismo pulso de espectáculo, persecución y carisma que había admirado en Bond.
También queda una huella de continuidad en el propio personaje de 007, que sigue generando noticias y expectativas, como muestran las dudas actuales sobre Bond. Spielberg, mientras tanto, ya mira aquella vieja negativa desde otra posición.
Ahora su respuesta sería muy distinta. Spielberg lo resumió con una frase que mezcla humor, ajuste de cuentas y el peso que dan las décadas en la industria, al asegurar que si hoy le propusieran dirigir una película de James Bond contestaría que no podrían asumir su caché.