Cuando un fontanero italiano saltó por primera vez desde una pantalla de arcade a la gran pantalla, pocos imaginaban que su salto sería tan largo. Ayer, *Super Mario Galaxy La película* aterrizó en cines de todo el mundo con el impulso de un hongo súper estrella. Los primeros datos de recaudación sitúan su debut entre los 35 y 38 millones de dólares en apenas 24 horas. Una cifra que no solo marca territorio, sino que también supera los 31 millones que su predecesora, *Super Mario Bros La película*, logró acumular en su estreno en 2023.
Un salto cuántico en taquilla
En España, el impacto fue igual de contundente. Según informan desde Comscore, la nueva entrega superó los 2,5 millones de euros en su primer día de estreno, consolidándose como el segundo mejor miércoles de estreno de la historia en el país. Solo una o dos películas lograron abrir con números más altos en un miércoles, lo que habla del fenómeno cultural que ha alcanzado la franquicia de Nintendo. No se trata solo de una adaptación de un videojuego es un evento. Y los espectadores, sobre todo familias y generaciones que crecieron con los juegos, han respondido con entusiasmo.
La crítica está dividida, pero el público aplaude
En Rotten Tomatoes, los datos pintan un contraste llamativo. Mientras que la valoración de la prensa especializada ronda el 42 sobre 100, los espectadores le otorgan una media de 92 sobre 100. Buena parte de la prensa especializada considera que *Super Mario Galaxy La película* fue una decepción, principalmente por un ritmo acelerado que no deja respirar a la trama. Algunas reseñas apuntan que la cinta parece más un nivel de juego continuo que una narrativa cinematográfica bien estructurada. Pero, ¿acaso eso le importa al público?
"Divertida, frenética y con una calidad de animación fuera de toda duda, acompañar a Mario, Luigi, Yoshi y Peach en esta nueva aventura ha sido todo un viaje." - Crítico anónimo, espectador de estreno en Madrid
La experiencia de ver a estos personajes cruzar galaxias, montar en cometas estelares y enfrentarse a una versión cósmica de Bowser parece resonar más allá de los cánones tradicionales del cine. Es posible que el corazón de la película no esté en el guion, sino en la nostalgia y el espectáculo visual. La animación, de nuevo, brilla con fuerza, llevando a niveles insospechados la estética de los juegos originales.
¿Qué viene después del estreno?
El éxito inicial plantea una pregunta incómoda ¿hasta dónde puede crecer esta franquicia en el cine? La fórmula parece clara más acción, más personajes, más universos. Pero también más riesgo de saturación. Mientras tanto, Nintendo observa cómo su mascota más famosa no solo salta entre plataformas, sino entre formatos, generaciones y mercados. Cada estreno es una prueba de fuego, un salto al infinito. Y por ahora, Mario sigue aterrizando de pie.
El verdadero poder de estas películas no está solo en los efectos ni en las cifras de taquilla, sino en la capacidad de conjurar recuerdos con solo escuchar un tema musical o ver a Luigi tropezar. Quizá la crítica no entienda del todo este viaje, pero millones de espectadores sí a veces, lo que necesitamos no es una obra maestra perfecta, sino una buena excusa para volver a sentirnos niños, con los ojos pegados a la pantalla, esperando el próximo salto.