Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Antes de convertirse en uno de los nombres más influyentes del wéstern televisivo, Taylor Sheridan encadenó derrotas que hoy suenan casi como una ironía de casting.
Primero perdió el papel de Shane en The Walking Dead, que acabó en manos de Jon Bernthal.
Después también vio cómo Cole Hauser le arrebataba un papel en Movida del 76. Y aún faltaba el golpe que de verdad cambió su trayectoria, cuando salió de Hijos de la anarquía porque los productores rechazaron subirle el sueldo al nivel del resto del reparto habitual.
Perder papeles acabó empujándolo fuera de la interpretación
A veces una carrera gira por una puerta cerrada. En el caso de Sheridan, aquella salida de Hijos de la anarquía no lo apartó solo de una serie, también lo empujó hacia la escritura en una etapa que acabaría llevándolo a una nominación al Oscar por Comanchería y a un premio en Cannes como director.
No deja de tener gracia que una parte de ese giro pase por Jon Bernthal, el actor que se quedó con Shane cuando Sheridan hizo la audición para The Walking Dead.
Durante el rodaje de Wind River, Sheridan recuperó esa historia al volver a coincidir con Bernthal, al que había contratado para la película.
"Me echó de la serie de una patada en el culo". "Me salvaste el culo". "Si no hubiera sido por ti, aún seguiría siendo un puñetero actor". - Taylor Sheridan, director y guionista
Las tres frases dibujan una cadena poco habitual en Hollywood, donde perder un papel no suele presentarse como el inicio de una segunda vida profesional. Aquí ocurre justo eso, porque Sheridan vincula de forma directa aquella derrota en el casting con el camino que lo alejó de los platós como intérprete y lo acercó a los guiones.
Wind River reunió a dos trayectorias que ya venían cruzadas
Bernthal no quedó como una nota al pie en esa historia. Sheridan volvió a contar con él más tarde en Aquellos que desean mi muerte, señal de que aquella rivalidad inicial terminó convertida en una relación de trabajo sostenida, algo que también ayuda a leer mejor la química de actores salidos de The Walking Dead cuando saltan a otros registros.
Vista en conjunto, la secuencia impresiona por su simetría. El actor que le quitó un personaje termina contratado por el director en el que Sheridan se convirtió después.
Comanchería lo llevó hasta los Oscar y Cannes terminó premiándolo como director.
La industria suele contar los éxitos, pero aquí pesan más las derrotas
Hay relatos de carrera que se ordenan alrededor del primer gran acierto, pero este se entiende mejor al revés. Sheridan aparece aquí como alguien moldeado por papeles perdidos, por una negociación salarial fallida y por un oficio que encontró sitio cuando el anterior empezó a cerrarse.
El detalle más afilado quizá sea ese. Shane no fue suyo, el papel de Movida del 76 tampoco, y de Hijos de la anarquía salió sin la mejora salarial que reclamaba, pero de esa suma de negativas nació el recorrido que después acabaría conectado con Yellowstone y hasta con figuras como Cole Hauser en Yellowstone.
Al final, la frase que mejor ordena toda la historia no habla de premios ni de prestigio, sino de un despido simbólico y de un rescate inesperado entre dos actores que un día compitieron por el mismo personaje.