Siete años después del último estreno cinematográfico de Star Wars, el regreso a salas deja una sensación incómoda. The Mandalorian and Grogu ha recaudado 315 millones de dólares en todo el mundo, una cifra que evita el tropiezo total, pero que no alcanza para hablar de éxito dentro de una saga acostumbrada a otra escala.
La vuelta al cine quedó muy lejos de los gigantes de la saga
El contraste se entiende mejor cuando se pone la cifra junto a sus predecesoras. El despertar de la fuerza llegó a 2071 millones de dólares, Los últimos Jedi a 1334 millones, El ascenso de Skywalker a 1077 millones y Rogue One a 1058 millones.
No es solo una comparación incómoda.
También quedó por debajo de Han Solo, que cerró su recorrido con 393 millones de dólares y hasta ahora ocupaba el suelo comercial de las películas de acción real de Star Wars. Que una marca con ese peso vuelva al cine tras siete años y firme su dato más bajo en imagen real dice bastante sobre el momento que atraviesa la franquicia.
Las cuentas salen, pero sin el colchón que suele exigir una superproducción
Jon Favreau dirige la película y Pedro Pascal encabeza un proyecto que ha movido cifras propias de una gran apuesta comercial. El presupuesto de producción asciende a 165 millones de dólares y el marketing añade otros 135 millones.
Eso lleva el coste conjunto a 300 millones.
Con una taquilla mundial de 315 millones, el margen queda muy estrecho. Sobre el papel hay beneficio, sí, pero uno tan escaso que encaja mejor en la idea de contención que en la de triunfo, algo que ya había asomado en su arranque frente a Han Solo.
El problema no es perder dinero, sino lo que Star Wars esperaba ganar
Ahí aparece la verdadera contradicción de la película. Puede evitar pérdidas y, al mismo tiempo, dejar una lectura fría para Lucasfilm y Disney, porque en una franquicia de este tamaño no basta con terminar por encima del gasto.
Además, el regreso al cine llegaba con una carga simbólica evidente tras un paréntesis de siete años, una distancia que convertía el estreno en algo más que una prueba aislada. También por eso el resultado invita a mirar la saga con la misma cautela que ya se veía en su recepción inicial.
Disney y Lucasfilm vuelven a una pregunta que parecía resuelta
Lucasfilm y Disney tienen en desarrollo nuevas películas de la saga, entre ellas Starfighter con Ryan Gosling. Pero una cosa es mantener títulos en marcha y otra muy distinta ignorar lo que acaba de decir la taquilla sobre la capacidad real de Star Wars para convertir un regreso en acontecimiento.
El dato más difícil de esquivar no son los 315 millones por sí solos, sino su lugar en la tabla de la saga. Después de siete años de ausencia, The Mandalorian and Grogu volvió al cine para firmar la recaudación más baja de una película de acción real de Star Wars.