Cuatro días bastaron para medir el pulso de Todos nuestros años llegó al número uno de Prime Video en 30 países.
La plataforma confirmó en Los Ángeles, durante el evento Obsessed Fest, que la serie tendrá una segunda temporada. El anuncio llegó poco después del estreno de su primera tanda de ocho episodios, disponible desde el 10 de junio.
Prime Video apostó rápido por una historia de lago, verano y memoria
Hay renovaciones que suenan a trámite y otras que delatan prisa por retener una conversación que acaba de arrancar. Aquí pesa ese ascenso veloz en la plataforma, apenas un mes después de que también estrenara Off Campus, otra ficción llegada al escaparate de Prime Video en fechas muy próximas.
Amy B. Harris desarrolla una adaptación que parte de un libro con una trayectoria comercial poco común. Todos nuestros veranos, la novela de Carley Fortune publicada en 2023, pasó 16 semanas en la lista de bestsellers del New York Times y vendió más de un millón de copias.
Antes incluso de su salto a la pantalla, la historia ya venía con público.
Ese origen literario coloca la serie en una tradición muy reconocible de la televisión reciente, la de los romances que no se apoyan solo en la pareja protagonista, sino en la memoria de un lugar y en el peso del tiempo. En esa línea encajan también otras adaptaciones literarias en Prime Video que llegan con una comunidad lectora previa.
"Narrada a lo largo de seis años y una semana en Barry’s Bay, el típico pueblo a orillas de un lago, Todos nuestros años es una historia romántica y nostálgica sobre los primeros amores y las personas y decisiones que nos marcan para siempre" - Prime Video
La serie pone rostro a esa premisa con Sadie Soverall como Percy Fraser y Matt Cornett como Sam Florek. A su alrededor aparecen Aurora Perrineau como Chantal, Abigail Cowen como Delilah, Michael Bradway como Charlie, Joseph Chiu como Jordie y Elisha Cuthbert como Sue.
El libro ya había demostrado que podía sostener algo más que una moda
Los datos del libro ayudan a entender por qué la renovación llega tan pronto. No es lo mismo adaptar una novedad prometedora que una novela que aguantó 16 semanas entre los títulos más vendidos del New York Times y superó el millón de ejemplares, una base que reduce bastante la incertidumbre industrial.
También influye el tipo de relato que propone, porque seis años y una semana en un pueblo junto al lago no describen solo un decorado, sino una manera de estirar los afectos, los errores y los reencuentros. Ese tejido sentimental, tan ligado al paso del tiempo, ya ha dado pie a miniseries nacidas de novelas donde el formato por episodios permite respirar mejor que un largometraje.
Ocho episodios han sido suficientes para abrir otra temporada.
La rapidez del movimiento tiene algo revelador. Mientras muchas series esperan semanas para saber si han conectado con el público, esta necesitó solo cuatro días para colocarse en lo más alto en 30 países, una cifra que explica mejor que cualquier eslogan por qué Prime Video decidió no dejar enfriar el verano de Barry’s Bay.