Hay actores que aceptan volver sobre historias ajenas una y otra vez, y hay otros casos en los que la resistencia parece casi sentimental. Tom Hanks dejó una de esas respuestas cuando le preguntaron por una posible nueva versión de El invisible Harvey, una película a la que no parecía dispuesto a acercarse ni como intérprete.
La reacción llegó en el año 2000, durante la promoción de Náufrago. Entonces, Hanks respondió con una comparación muy clara y eligió una idea que cualquier cinéfilo entiende al instante, la de tocar una obra que para muchos ya quedó cerrada en su propia época.
"Es como decir que vamos a hacer una nueva versión de ¡Qué bello es vivir! ¿Para qué? Déjenla en paz. El invisible Harvey es perfecta tal y como está, gracias". - Tom Hanks, actor
No hablaba de una rareza olvidada. El invisible Harvey se estrenó en 1950, la dirigió Henry Koster y reunió en pantalla a James Stewart, Josephine Hull y Peggy Dow, con esa mezcla de comedia, extrañeza y ternura que la convirtió en una referencia muy particular del cine estadounidense.
Hollywood volvió varias veces sobre esa misma idea
La paradoja está en que la industria no dejó de mirar hacia ese título. En 1999, Miramax mostró interés en producir una nueva versión y el nombre de Tom Hanks apareció entre las opciones para el papel principal.
Diez años después, en 2009, Steven Spielberg también mostró interés en dirigir otra nueva versión, y de nuevo Hanks figuró entre los actores considerados para encarnar al protagonista. La negativa verbal del actor no impidió que su nombre siguiera orbitando alrededor del proyecto.
Ahí aparece una contradicción interesante. Hanks rechazaba la idea de rehacer esa película, pero los estudios y los cineastas seguían viéndolo como un candidato natural para ocupar un lugar que James Stewart había dejado muy marcado.
Hanks conoce bien el terreno de las nuevas versiones
Su rechazo tampoco nace de alguien ajeno a los remakes. Hanks protagonizó The Ladykillers en 2004, la versión dirigida por Joel y Ethan Coen de El quinteto de la muerte, la película de 1955 de Alexander Mackendrick.
Más tarde encabezó El peor vecino del mundo en 2022, dirigida por Marc Forster, una nueva versión de Un hombre llamado Ove, la cinta que Hannes Holm había llevado al cine en 2015. Hanks ha trabajado en al menos dos nuevas versiones muy alejadas entre sí en tono y época.
Por eso su respuesta sobre El invisible Harvey resulta aún más reveladora. No era un rechazo al remake como formato, sino a un caso concreto, a una película que para él parecía pertenecer a esa categoría rara de obras que no piden sustituto.
Ni siquiera fue la primera vez que la historia cambió de formato
Además, El invisible Harvey ya había tenido otras encarnaciones. Existen versiones anteriores para televisión, entre ellas una con Harry Anderson y Leslie Nielsen.
Hubo incluso otra en la que James Stewart volvió a interpretar el papel principal por petición propia. Ese detalle añade una capa singular al debate, porque no se trata solo de una historia revisitada, sino de un personaje al que su actor más asociado quiso regresar personalmente.
Al final, la frase de Hanks pesa menos como rechazo industrial que como criterio de actor y espectador. Mientras Miramax se interesó por rehacerla en 1999 y Spielberg volvió a tantearla en 2009, él siguió dejando una objeción muy concreta, que El invisible Harvey ya había tenido varias vidas y, aun así, la de 1950 seguía siendo la medida de todas las demás.