Tom Holland lleva años jugando también con el calendario de Spider-Man. En 2021 dejó una frase tajante sobre su edad y el personaje, pero ahora, con estrenos previstos en julio para La odisea y Spider-Man: Brand New Day, aquella frontera de los treinta ya no suena igual.
El actor británico asumió el papel después de Tobey Maguire y Andrew Garfield, una sucesión que convirtió cada gesto suyo en una declaración sobre legado. No hablaba solo de cuándo dejar el traje, sino de cuándo sentiría que había llegado el momento de pasar el testigo.
Holland corrigió una frase que hoy le persigue
En 2021 dijo que si seguía interpretando a Spider-Man después de los treinta, algo estaría haciendo mal. Ahora admite que volvió a encontrarse con esa cita hace poco y que la reacción fue casi de sobresalto, porque intentaba recordar qué quería decir exactamente entonces.
"Creo que la idea de esto es que me encantaría pasar el testigo y aún no lo he conseguido [...] Es algo de lo que hablamos mucho en el estudio, así que quizá debería cambiar la cita a treinta y siete" - Tom Holland, actor británico
La aclaración cambia el sentido de aquella frase. Ya no aparece como un ultimátum personal, sino como una manera de medir si había encontrado a quién entregar un personaje que, para cualquier actor que lo interpreta, pesa tanto como libera.
Después llegó otra confesión, bastante más terrenal. Holland comenta que incluso pudo lanzar aquella frase para presionar a Sony y asustarles con la idea de que no iba a hacer una cuarta película, un detalle que retrata hasta qué punto las declaraciones públicas también forman parte de la negociación.
Julio concentrará dos títulos con Holland en pantalla
El mes de julio reúne dos estrenos previstos con su nombre en lugares muy distintos del mapa cinematográfico. Por un lado aparecerá en la adaptación de Nolan y, por otro, regresará como Peter Parker en el nuevo Spider-Man.
Ahí aparece una contradicción interesante. Mientras una parte de su carrera se expande hacia otros proyectos, el personaje que más lo identifica sigue ocupando el centro de la conversación, como si cada nuevo papel tuviera que medirse todavía frente a una máscara roja y azul.
El personaje sigue siendo una alegría y también una promesa abierta
Holland reconoce que interpretar a Spider-Man ha sido la alegría de su vida. Esa frase explica mejor que cualquier cálculo por qué el relevo no termina de producirse, aunque él mismo lleve tiempo hablando de esa posibilidad.
Ahora lo formula de una manera mucho menos rígida. Dice que, en cierto modo, se mantiene sobre el pedestal de pensar que lo hará mientras le quieran.
Entre la frase de 2021 y la de ahora hay menos cambio de estrategia que cambio de posición vital. El actor que heredó Spider-Man tras Tobey Maguire y Andrew Garfield hablaba antes de un límite de edad, pero hoy habla de deseo, de continuidad y de un relevo que todavía no ha encontrado.