Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Transformers busca mirar hacia delante con una maniobra que, en realidad, mira hacia atrás.
Steven Spielberg supervisará los aspectos creativos de la octava entrega junto al productor Lorenzo di Bonaventura. La intención pasa por recuperar el tono de las primeras películas de una saga que, desde 2007, ha levantado más de 5.400 millones de dólares en todo el mundo.
Michael Bay todavía ronda una vuelta que no está cerrada
Michael Bay, director de las cinco primeras películas, mantiene conversaciones preliminares para ponerse al frente de Transformers 8, pero por ahora no hay acuerdo cerrado.
Ahí aparece la primera tensión del proyecto. El regreso al espíritu original no depende solo de una consigna creativa, porque también obliga a decidir cuánto peso conserva la etapa que definió la franquicia durante años y cuánto quiere corregirse después.
Jason Fuchs firmará el libreto. El guionista ya había trabajado en Wonder Woman y también está vinculado a It: Bienvenidos a Derry.
La saga sale de los ochenta y los noventa para volver al presente
Bumblebee, estrenada en 2018, y Transformers: El despertar de las bestias, lanzada en 2023, situaban sus historias en los ochenta y los noventa. Ahora el nuevo salto cambia de eje y lleva la trama a la actualidad.
Ese movimiento no es menor, porque los dos títulos más recientes habían usado la distancia temporal como parte de su identidad. Volver al presente elimina ese colchón nostálgico y obliga a medir de otro modo la relación entre espectáculo, tecnología y memoria de franquicia.
En esa revisión también cae el cruce con G.I. Joe que había quedado insinuado en El despertar de las bestias. El estudio lo ha descartado y prefiere abrir una vía separada, igual que ocurre con el nuevo reinicio de G.I. Joe, que avanza por su cuenta con Danny McBride en el desarrollo.
Ni Sam Witwicky vuelve ni el reparto tiene todavía caras nuevas
Shia LaBeouf no regresará como Sam Witwicky.
Ese dato acota bastante el mapa sentimental de la película, porque Sam fue la cara humana de los primeros años de la serie. Tampoco hay anuncios sobre nuevos integrantes del reparto ni fecha de estreno, de modo que el proyecto combina nombres muy reconocibles en la parte industrial con bastantes huecos en pantalla.
Mientras tanto, el tablero empresarial también ha cambiado. Paramount aparece ya fusionada con Warner Bros. bajo la división Skydance, un marco corporativo que añade otra capa al momento de una marca que todavía intenta decidir si revive su pulso clásico o redefine su sitio, como ya sugerían las objeciones a la fusión en el negocio audiovisual.
Al final, la imagen más clara no la da un robot ni una explosión, sino una ausencia. Hay siete películas, más de 5.400 millones de dólares y una octava entrega que quiere recuperar el origen, pero llega sin fecha, sin reparto anunciado y sin Sam Witwicky.