Hay películas que nacen bajo el signo del misterio, y luego están las que deciden mantenerlo como una regla de oro. El nuevo proyecto de Ryan Gosling encaja a la perfección en esta segunda categoría. Ni título, ni trama, ni siquiera un reparto más allá de su nombre. Y, aun así, ya genera expectación. Porque detrás de esta nebulosa se esconden los Daniels Daniel Kwan y Daniel Scheinert, la dupla que, con *Everything Everywhere All at Once*, logró lo que parecía imposible una película de ciencia ficción absurda, emocional y filosóficamente desbordante que conquistó siete Oscar, incluidos los de mejor película y mejor dirección.
El silencio como estrategia narrativa
Universal no ha desvelado nada. Nada. Solo que se trata de una película de ciencia ficción "con vocación de gran evento", que Gosling ya está a bordo y que el rodaje apunta a comenzar este verano. El estreno, cuidadosamente ubicado en noviembre de 2027, coincide con el fin de semana previo a Acción de Gracias una fecha codiciada, reservada habitualmente para apuestas seguras de gran impacto comercial. Que una película sin título ya tenga ese hueco asignado dice mucho sobre la confianza que el estudio deposita en el talento de los Daniels.
Y no es para menos. Desde que irrumpieron con su estilo hiperactivo, visualmente desquiciado y profundamente humano, los Daniels han demostrado que saben cómo convertir lo extravagante en universal. Ahora, con Gosling un actor que ha transitado con soltura entre el drama intimista y la acción especulativa, como en *Blade Runner 2049*, parece que buscan elevar aún más la apuesta. El reparto se completará con intérpretes jóvenes, adelantó Deadline, lo que sugiere un contrapunto generacional, quizás una exploración de la identidad, la tecnología o el futuro desde una mirada renovada.
Dos ciencias ficciones, un mismo año
Lo curioso es que, si todo sigue el plan, 2027 podría convertirse en un año récord para Gosling en el género. Porque además de este misterioso largometraje de Universal, el actor tiene previsto estrenar *Star Wars Starfighter*, la próxima entrega del universo galáctico dirigida por Shawn Levy, cuyo estreno está programado para mayo de ese mismo año. Encadenar dos grandes estrenos de ciencia ficción en menos de seis meses no es solo una jugada arriesgada es una declaración de intenciones. Gosling, que ya coqueteó con el musical, la comedia negra y el thriller psicológico, parece decidido a dejar una huella profunda en el cine especulativo.
Y no está solo. El éxito de *Proyecto Salvación*, la última película de ciencia ficción de Amazon MGM Studios, que recaudó 80,6 millones de dólares en Estados Unidos y 141 millones en todo el mundo, fue descrito como el mejor debut hasta la fecha para Amazon MGM Studios. Un dato que no pasa desapercibido la ciencia ficción, lejos de agotarse, está viviendo un renacimiento. Ya no se trata solo de franquicias o universos compartidos, sino de historias que usan el futuro como espejo para hablar del presente la ansiedad, la identidad, la conexión, el caos del mundo contemporáneo.
Los Daniels lo entendieron a la perfección en *Everything Everywhere All at Once*. Ahora, con este nuevo proyecto, es probable que vuelvan a mezclar lo absurdo con lo conmovedor, lo cuántico con lo cotidiano. Gosling, con su mirada melancólica y su presencia contenida, parece el intérprete ideal para navegar ese terreno fronterizo entre lo humano y lo posthumano.
Quizás no sepamos de qué trata esta película durante mucho tiempo. Quizás no la entendamos del todo cuando la veamos. Pero si hay algo que el cine de ciencia ficción nos ha enseñado es que las mejores respuestas suelen surgir de las preguntas más inquietantes. Y esta, sin título y sin argumento, ya ha empezado a formularse. La expectación no nace del marketing, sino del silencio. Y a veces, en medio del ruido constante del entretenimiento, el silencio es la forma más potente de contar una historia.